Mostrando entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas

18 marzo 2010

Consecuencias de la subida del IVA

Creo que fue ayer, como no podía ser de otra forma, que el Congreso rechazó, por seis votos escasos, la propuesta de dar marcha atrás a la subida del IVA que vamos a padecer desde julio de este año.

Esta ocurrencia es, simplemente, el remate a la crisis. Es, más o menos, lo contrario de lo que debería haber hecho el Estado. No sé cómo creen que va a ayudar a un pueblo asfixiado por una crisis económica subirle los impuestos. Es como si un tendero, viendo que sus clientes están ahogados por las deudas, decide "ayudarles" subiendo sus precios. Esto nos demuestra que el Estado se limita velar por sus propios intereses y el pueblo que se apriete el cinturón, que para eso está.

Desgraciadamente, les va a salir el tiro por la culata porque creo que no entienden que el dinero no viene regalado; lo normal es que la gente tenga que trabajar para ganarlo. No sé los lectores, pero si planto un billete de 20 euros en una maceta, da igual que la riegue a diario y le eche abono. No va a crecerme un arbolito del que pueda recolectar muchos más billetes de 20. Si quiero tener más billetes de esos tengo que trabajar. Y como no hay mucho trabajo ahora mismo, la subida de impuestos me va a afectar.

Dice el Estado que esto no va a afectar a las empresas. Mirando la teoría del impuesto, es cierto que no. Por desgracia, en la práctica va a suponer cosas tan dañinas como las siguientes:

  • Si los impuestos suben un 2%, como los billetes no crían ni siquiera con el mejor de los abonos, el porcentaje de ventas de todas las empresas va a disminuir, como mínimo, un 2%. De donde no hay, no se puede sacar más. Es de perogrullo.
  • Los precios subirán bastante más de un 2%. Si yo vendía algo a 100, IVA incluido, con la subida se me pone a 101,73. Qué número más feo. Ya puestos, subo a 102, o quizá a 105. Eso provocará que el consumo interno, el motor del 60% de nuestra economía, se hunda todavía más y las ventas disminuyan más.
  • La disminución en las ventas tiene consecuencias tales como hacer inviables a más de dos empresas. O una de dos, o reducirán plantilla (las más afortunadas) o cerrarán. Eso significa más parados, que tienen menos dinero para gastar y una reducción adicional de las ventas. Y, de rebote, más gastos para el Estado. De rebote, menos ventas implican menos recaudación por IVA...
  • Hay empresas que no podrán repercutir la subida del 2% en el IVA. Eso significa que, de pronto, sus ingresos brutos se reducen un 2%. Será la puntilla para muchas y ya sabéis lo que eso conlleva: más paro.
  • Aún más sutil. El problema actual es que las empresas no tienen liquidez. Así que no pueden pagar a sus proveedores. Bien. Sea una empresa que tiene que comprar en julio existencias para el mes por valor de 3000 euros más IVA. Antes de la subida, pagaría 3480, después 3540. La empresa ya no tenía liquidez para pagar antes, con la subida le costará aún más trabajo. Como los bancos no prestan dinero, sólo queda la morosidad. Claro, dice el Estado, la empresa paga más IVA, pero luego se deduce más. El problema es que la empresa sólo puede deducirse el IVA el 20 de octubre, tres meses y medio después. El pago es inmediato, la deducción no. Aún mejor, si a una empresa le dejaban a deber 10.000 euros más IVA, la deuda era de 11.600. Ahora será de 11.800. Pero, aunque esa empresa no la haya cobrado, los 1.800 euros los tiene que ingresar, so pena de sanciones y multas. Ya es bastante malo que no te paguen, pero, encima, el Estado aumentará tanto la deuda como la cantidad de dinero que tendrás que ingresarle te paguen o no. La subida del IVA agravará el problema de la morosidad. Justo, lo que nos hacía falta.

Pero, lo peor del caso es constatar que la Humanidad no aprende nada de la Historia. Cuando en 1993, se subió el IVA un 1%, la recaudación bajó. Y ahora, lo suben un 2%. Bajó por dos razones: bajada de las ventas y aumento de la economía sumergida. Potenciar la economía sumergida es, precisamente, lo peor que nos pueden hacer a las empresas que cumplimos con la ley, porque contra el que te factura en negro no hay defensa posible: sus precios son un 18% más baratos que los tuyos y, en nuestro caso, en que el margen que tenemos es del 20%, ya no es posible hacer una rebaja del 18%.

La reflexión más curiosa es que esta medida va a afectar, y mucho, a hoteles y a la hostelería en general. Los hoteles fijan sus tarifas con un año de antelación. Así que las fijaron sin saber que el IVA subiría, con lo que ahora se encuentran que no sólo han congelado sus precios por culpa de la crisis, sino que, además, el Estado les exige un 1% más de sus ventas. O sea, se ataca a los sectores que podrían salvarnos un poco, hundida sin remedio la construcción.

Curiosamente, a mi empresa, una consultora informática, esto no le afecta. Todos nuestros presupuestos los calculamos sin IVA, y casi todos nuestros clientes se lo pueden deducir, así que da igual. Y al tener un gasto escaso en material y no tener problemas de liquidez, nos da igual también la subida en las compras... Pero, claro, nuestro sector en España es poca cosa. Se ha atacado a los que más empleo y riqueza generan.

No quiero ser pesimista, pero nos esperan unos años muy malos.

03 septiembre 2009

¿Subida de impuestos en plena crisis?

Como ya tengo unos años, y mis padres eran pequeños empresarios cuando la gran crisis anterior, la de principios de los años 90, sabía que esto estaba cantado, pero... ya lo han anunciado. El gobierno, en plena crisis, esa que se considera la peor crisis desde el fin de la II Guerra Mundial, tiene la ocurrencia de subir los impuestos. Algo así como querer apagar un fuego echando gasolina.

En realidad, desde que entraron hace cinco años, no han parado de hacerlo. Teóricamente, los han bajado, y es cierto que en el IRPF se han hecho algunos cambios que han reducido lo que pagaba la gente. Pero, en el fondo, lo que han hecho es subirlos, y me voy a explicar.

La mayor subida la han sufrido las cuotas de la Seguridad Social. Ya he comentado por aquí que cuando se decidieron a subir el Salario Mínimo Interprofesional, lo que en realidad estaban haciendo era subir las cuotas a la Seguridad Social, ya que el resto de categorías subieron en la misma proporción. Y con la gracia de que se creaba el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) que es la cantidad que el Estado pagaría por determinadas prestaciones. Antes, esas prestaciones se referían al SMI. Como podéis adivinar el SMI es unos 100 euros mensuales superior al IPREM. Y debido a lo elevado de los costes de personal de cualquier empresa moderna, esta subida supone muchos millones de ingresos para el Estado. Ello explica que la Seguridad Social, con lo que está cayendo, aún tenga "superavit".

Voy a usar números reales. De entre los gastos totales de mi empresa, el 70% son salarios y Seguridad Social, y el 21% son cuotas a la Seguridad Social. Este es un porcentaje anormalmente bajo, que debería ser del 30%, ya que somos autónomos que no hemos cubierto contingencias profesionales ni paro. Cualquier aumento de las cotizaciones sociales es de gran influencia, ya que supone el 19,5% de los ingresos brutos del año pasado. Teniendo en cuenta que el beneficio (por desgracia, puntual, pero...) ha supuesto el 12% de los ingresos brutos... (sí, el Estado se lleva más dinero gracias a la empresa de lo que ésta genera; es habitual). Sabiendo esto, es obvio que si el Estado sube un 1% las cuotas a la Seguridad Social y baja un 1% la cuota del Impuesto de Sociedades, en realidad, está ganando más dinero. En realidad, está subiendo los impuestos. Pero es que, además, en el Impuesto de Sociedades, bajaron el tipo pero eliminaron casi todas las deducciones que había a la cuota líquida, lo que, haciendo cuentas, para muchas empresas (las más innovadoras, para acabarlo de arreglar), lo que han hecho es subirles el impuesto. Da igual que bajes un poco el tipo, ya no se pueden deducir los gastos en investigación. La empresa que investigaba se encuentra que le suben los impuestos, y los grandes bancos, que hacen menos I+D, se encuentran con una rebaja fiscal considerable, porque ganan mucho (y ahora, más) y si tienes muchos beneficios y no investigas, menos tipo del I.S. significa que pagas muchos millones menos.

Como veis, todo al revés de lo que debería. O de lo que prometían. Aún mejor. La subida de la Seguridad Social le es más difícil de afrontar a la pequeña empresa que a la grande, y la bajada del tipo impositivo beneficia más a quien más gana y a quien es más grande. Pero... ¿qué ventajas tiene para el Estado ingresar vía las cuotas de la S.S.? Que son más fáciles de controlar. Si una empresa tiene X trabajadores, ya sabes que lo que tienes que cobrar es, más o menos, X * 0,40 * (Salario según la declaración del IRPF). Ahora, si quieres controlar que una empresa ha ganado lo que dice... hay que ponerse a mirar cuentas corrientes, proveedores, investigar...

De ahí que le gusten tanto impuestos del estilo del IAE, en que da igual lo que ganes, tienes que pagar X aunque tengas pérdidas. Eso fue lo que hundió la pequeña empresa de mis padres, el dichoso IAE. La cosa iba empeorando lentamente, cuando entró el IAE, en medio de una crisis económica severa, empezaron a no poder renovar contratos, hasta que se quedó mi madre sola en los últimos momentos. Es lo que pasa si, al que pasa por dificultades, lo quieres exprimir más porque el gobierno no va a dejar de gastar (eso es lo que llevan diciendo desde que empezó todo). Si pasó en los 90, ¿por qué no ahora?

Me diréis que no es lo mismo, que sólo va a afectar a los que ganan más de 50.000 euros. Que sólo va a afectar a los intereses que pagan los bancos, las ventas de acciones. Pero haciendo una estimación breve, con esas subidas no tienen ni para empezar. Tienen que subir impuestos de otras maneras. ¿Se creará un impuesto del estilo del IAE pero para paliar los daños que las empresas causan al medio ambiente? Espero equivocarme... Se pagaría por el número de metros del local, por los coches que tenga la empresa, por la electricidad que gaste... Y como el dinero no surge por generación espontánea, ¿de dónde se va a recortar cuando ya se ha recortado todo lo que se podía, inmersos en una crisis como la actual? De los salarios. Ya sea porque la empresa no pueda hacer frente a los impuestos y quiebre, o porque eche a más gente.

La crisis la pagamos los trabajadores. Como siempre.