25 abril 2007

Descubierto un exoplaneta de tipo terrestre en la zona de habitabilidad

Por medio de diversas fuentes, como Astroseti, he sabido que en torno a Gliese 581, una enana roja que esta a unos 20,5 años-luz de la Tierra, se ha descubierto un planeta terrestre, esto es, uno del estilo de la Tierra, con superficie sólida y atmósfera relativamente delgada. Se estima que su radio es una vez y media el terrestre y que está muy próximo a su estrella.

En lo referente a los planetas que orbitan otras estrellas, aunque se han localizado muchos, casi siempre se tratan de gigantes gaseosos, debido a que son los más fáciles de encontrar. Asimismo, dado que es más fácil hallar indirectamente un mundo mientras más cerca está de su estrella, la gran mayoría de los exoplanetas localizados hasta la fecha son grandes y próximos a la estrella.

La novedad es que se cree que este es rocoso, y debido a que Gliese 581 es una enana roja, este mundo está dentro de la zona de habitabilidad de su sistema solar, esto es, la región en la cual la radiación solar es tal que permite unas temperaturas en los planetas que orbitan en la zona adecuadas para que pudiera haber vida.

Si se descubre que este tipo de planetas es común, estaremos más cerca de verificar experimentalmente que la vida no es exclusiva de la Tierra.

23 abril 2007

Proyecto Zivis

A través de la Bitácora Cultura Libre, he tenido noticias de un proyecto de computación distribuida con fines científicos que utiliza la infraestructura de BOINC. Lo interesante de este proyecto es que se trata del fruto de la colaboración de estas tres instituciones:

  • Ayuntamiento de Zaragoza.
  • Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI), de la Universidad de Zaragoza.
  • Laboratorio Nacional de Fusión del CIEMAT.

Utilizan la potencia de cálculo no utilizada por los ordenadores para realizar diferentes ejecuciones de modelos relativas, por el momento, al comportamiento del reactor de fusión experimental TJ-II del CIEMAT. En el fondo, está muy cerca de la realidad el hecho de que el proyecto Zivis constituye un superordenador ciudadano.

Más vínculos para esta iniciativa son la página de gestión, y la página principal del proyecto en sí

Como he dicho un montón de veces, aparte de que los cálculos científicos realizados tengan valor en si mismos, lo mejor de estas iniciativas es que aumentan el interés por la ciencia.

Y ya puestos a soñar, ¿llegará el día en que empresas privadas españolas se pongan a organizar cosas de esta clase?

08 abril 2007

Economía y exploración espacial (I)

Esta bitácora nació como una de empresa; pero haciendo recuento, apenas un 10% de las entradas está dedicada a cosas que tengan algo que ver con eso. Voy a intentar mejorar este porcentaje con la siguiente serie de artículos. De todos modos, estas tampoco van a ser entradas puras de cuestiones empresariales, sino de reflexión científica, nuevamente en la línea de la vida extraterrestre.

Hemos estado hablando hace poco de la búsqueda de vida inteligente, de la Paradoja de Fermi, que dice que si hay un número, aunque sea pequeño, de civilizaciones técnicas en la galaxia, que la estén explorando, ya deberían habernos encontrado. Es más, una civilización técnica lo bastante avanzada colonizaría decenas de sistemas estelares próximos, lo que permitiría que cada uno de esos sistemas fuera localizable por sí mismo y, además, sirviera de base para nuevas detecciones o exploraciones. Pero, ¿realmente una civilización avanzada tendría incentivos para la exploración y la colonización?

En primer lugar, un rasgo común de cualquier especie debería de ser su capacidad para extenderse sin límite. Se debe a que una que sea capaz de hacerlo, tenderá a prevalecer sobre otra incapaz de crecer sin otra limitación que el alimento disponible. Esto nos sugiere un impulso "psicológico" para la exploración espacial una vez una civilización sepa que existen otros mundos aparte del propio.

Antes he puesto "debería", porque hay cosas que matizar, y que se ven facilmente en el ser humano. Teóricamente, una población humana puede crecer sin limitaciones si tuviera un espacio libre ilimitado; sin embargo, los recursos son limitados. Por ello, multitud de sociedades primitivas tienen una estructura social de tal clase que impide que la población crezca indefinidamente. Se cree, por ejemplo, que la belicosidad de los Yanomamis y su desprecio hacia las mujeres son medidas que impiden que su población aumente por encima del límite que su ambiente puede soportar; la belicosidad reduce la población masculina y el infanticidio femenino disminuye el número de mujeres capaces de tener hijos.

Para una civilización como la nuestra, de escala planetaria, tarde o temprano habrán de establecerse equilibrios sociales equivalentes, ya que los recursos de un planeta son necesariamente limitados y la población no puede crecer sin freno. Sin embargo, la población máxima que un planeta puede albergar es directamente proporcional a la capacidad tecnológica y, muy importante, a las estructuras sociales. Así, se cree que nuestra tecnología agrícola permitiría alimentar sin problemas a una población puede que el doble de grande que la actual. Desgraciadamente, la organización social y política actuales del planeta no lo hacen posible con una población inferior.

Supongamos, sin embargo, que la población de una civilización alienígena ha llegado al máximo soportable. ¿Qué medidas podrían aliviarlo? Se me ocurren las siguientes:

1) Orientación del desarrollo tecnológico hacia técnicas de producción alimenticia.
2) Creación de un orden social que restrinja la natalidad.
3) Reducción de la población mediante guerras u otros medios (esta la usamos mucho los seres humanos).
4) Uso del espacio en torno a su mundo.
5) Colonización de otros planetas.

¿Qué probabilidades hay de que una civilización tome las dos últimas alternativas para superar este problema, que son las que nos interesan? Eso lo dejo para la próxima, pero admito opiniones.

05 abril 2007

La Rosa de Tralee (Créditos y comentarios)

Respondiendo al comentario de Juan Miguel en la entrada anterior, aprovecho para poner los créditos y hablar un poco de lo que me inspira esta historia. Se aceptan comentarios.

Salvo la fotografía de la flor de la luna (la blanca), que es mía, el resto de imágenes son de Pointie.com. La canción se atribuye a C. o E. Mordaunt Spencer (1912), pero otros afirman que fue obra de William Pembroke Mulchinock. He narrado la historia de William según la cuentan estos últimos. La traducción-desastre de la canción, sin reconstruir rimas salvo en la tercera estrofa, es mía.

Con la voz de Tríona Ní Dhomhnaill, Nightnoise hizo una versión de esta pieza, y dado que son el mejor grupo de los últimos tiempos, es obligatorio escucharla. Inspirado en esta historia, se celebra anualmente el festival de la Rosa de Tralee, en la ciudad irlandesa de tal nombre.

Traduciendo y adaptando de la wikipedia: El festival de la Rosa de Tralee se celebra todos los años a finales de agosto en Tralee, condado de Kerry, y consiste en elegir una mujer joven para ser coronada como la Rosa. La ganadora es la chica que más se ajusta a las características descritas en la canción: adorable y preciosa. Ésta se elige basándose en su personalidad. A diferencia de los concursos de belleza habituales, no hay un desfile de trajes de baño en el concurso de La Rosa de Tralee.

Cada uno de los 32 condados irlandeses selecciona a una rosa para que participe en el certamen; asimismo, hay una "Rós Fódhla" que respresenta a las regiones donde se habla gaélico ("gaeltacht"). Las finales regionales se llevan a cabo en junio, y en ellas se eligen seis chicas para que participen en el festival internacional de La Rosa de Tralee, el celebrado en agosto. Las candidatas de Kerry, Dublín, Cork y Belfast se clasifican automáticamente. Se denomina festival internacional porque también participan aspirantes extranjeras.

Lo que esta canción me inspira lo puedo resumir en una frase: la vida es demasiado corta para pasarla enamorado de quien no te corresponde. Y también, que si una chica te dice que no, es que no. Mejor no insistir ni preocuparse, o corres el riesgo de acabar triste, solo y amargado, como William. Respondiendo a Juan Miguel, unos años atrás era capaz de insistir, de buscar que me hiciera caso alguna chica que me gustara; ya no. De todos modos, no tengo demasiado interés en las relaciones, exceptuando las de amistad. Si alguna vez me apeteciera algo más, dudo muchísimo que lo pidiese más de una vez, porque insistir es empezar un juego que tiene muy poquita gracia.

Si una chica quiere jugar conmigo, prefiero que lo haga al Go, que no hay manera de encontrar jugadores, a que empiece a hacerse la interesante o la inaccesible (esto es para rebajar la tensión, que me estaba poniendo muy dramático).

Eso sí, la historia de William y Mary es triste, pero bonita.

31 marzo 2007

La Rosa de Tralee (y VI)

Volvió a pedirle que se casara con él, pero Mary le rechazó de nuevo. La noche siguiente, tras asistir a un acto político un tanto tenso en Tralee, William fue acusado, se cree que en falso, de haber matado a un hombre durante el discurso y tuvo que huir de Irlanda y marcharse a la India. Sólo tuvo tiempo de despedirse de Mary en el puerto de Barrow, prometiéndole que volvería pronto.

Seis años después consiguió regresar, anhelando reencontrarse con ella. Y cuando quiso ver de nuevo a Mary, supo que había muerto pocos días atrás, víctima de la hambruna que asolaba Irlanda. William nunca lo superó. Se casó, tuvo varios hijos y emigró a Nueva York. Sin embargo, la nostalgia sólo tardó seis años en vencerle; abandonó a su familia y regresó a Tralee, para pasar el resto de sus días junto a Mary. Dicen que William pidió ser enterrado junto a la que fue su único amor.

Hoy en día, en Tralee, es posible visitar la tumba de Mary O'Connor.

30 marzo 2007

La Rosa de Tralee (V)

The cool shades of evening their mantle were spreading,
And Mary all smiling was listening to me.
The moon through the valley her pale rays was shedding,
When I won the heart of the Rose of Tralee.

(Las sombras frescas del atardecer se iban extendiendo,
y Mary, sonriéndome radiante, me escuchaba.
Su luz clara, a través del valle, la luna iba apagando,
cuando conquisté el corazón de la Rosa de Tralee).

(Imagen obtenida de: Pointie.com)

29 marzo 2007

La Rosa de Tralee (IV)


She was lovely and fair as the rose of the summer,
Yet 'twas not her beauty alone that won me.
Oh no, 'twas the truth in her eyes ever dawning,
That made me love Mary, the Rose of Tralee.

(Era adorable y preciosa, como la rosa del verano,
Aunque no fue sólo su belleza la que me conquistó.
¡Oh no!, fue la sinceridad que siempre aparecía en su mirada
la que me hizo adorar a Mary, la Rosa de Tralee)


(Imagen obtenida de: Pointie.com)

28 marzo 2007

La Rosa de Tralee (III)


The pale moon was rising above the green mountains,
The sun was declining beneath the blue sea,
When I strayed with my love by the pure crystal fountain,
That stands in the beautiful Vale of Tralee.

(La luna brillaba en lo alto, sobre las montañas verdes,
El sol se ponía por debajo del mar azul,
mientras me perdía con mi amor junto a la fuente de cristal,
que se alza en el hermoso Valle de Tralee)

(Imagen obtenida de: Pointie.com)

25 marzo 2007

La Rosa de Tralee (II)


Pero Mary, sabiendo que la familia de William jamás consentiría que se casara con una chica pobre y católica, le rechazó. De todos modos, él no se rindió. Dicen que William era poeta, y le escribió una canción a Mary para intentar convencerla. Una canción que ha llegado a nuestros días...

(Imagen obtenida de: Pointie.com)

23 marzo 2007

La Rosa de Tralee (I)


Se dice que a mediados del siglo XIX vivía en Tralee (Irlanda) una mujer tan guapa que era conocida como La Rosa de Tralee. Se llamaba Mary O'Connor y procedía de una familia católica humilde. A los 17 años comenzó a trabajar como criada en la casa de los Mulchinock, una familia protestante acomodada.

Cuando uno de los hijos de los Mulchinock, William, desconsolado por la muerte de su hermano pequeño, vio por primera vez a Mary, se enamoró perdidamente de ella. Pasado algún tiempo, empezaron a verse a diario, cerca del pozo de los jardines de West Villa, entre el mar y las montañas. Una noche, bajo el cielo bañado por la luna, William le pidió que se casara con él.

(Imagen obtenida de: Pointie.com)

Historias que hay detrás de las canciones

Estaba en la Universidad cuando empecé a aficionarse a los estilos que se denominan "música instrumental contemporánea" y "nuevas músicas". Se trata de artistas, generalmente minoritarios, aunque haya excepciones notables. Son nombres tan desconocidos para la mayoría como Nightnoise, Clannad, Altan, Luar na Lubre, Wolfstone, Eleftería Arvanitaki o Niekku. (Bueno, algunos de estos ya no existen).

Ya no recuerdo qué músico, pero creo que era uno de los componentes de Nightnoise, dedicó una canción a un matrimonio cuyos miembros llevaban juntos desde muy jóvenes. La última vez que este músico vio al marido, supo que su esposa había muerto hacía semanas. Regresó, aún recuerdo el detalle, a Inverness, y cuando quiso visitar a aquel anciano, supo que apenas había sobrevivido un mes a su mujer.

A una de estas canciones con una historia o una leyenda detrás, quiero dedicarle algunas entradas de la bitácora. Y, como no, va a ser una interpretada por Nightnoise.

19 marzo 2007

Recuerdos autoalusivos

Leyendo una entrada de Microsiervos me volvió a la mente un cuento autoalusivo que puse en mi vieja y olvidada primera página web y que, además, he encontrado, en otra versión. Viendo las diferencias de estilo entre la versión que yo tenía y la que estaba publicada en la otra parte, como soy aficionado a traducir del inglés de vez en cuando, me di cuenta que las dos eran traducciones de esta lengua. Busqué en google "This is the title of"... y me encontré el original de David Moser. Por cierto, nunca se me había ocurrido que fuera un divertimento de filósofos. ¡Hay que ver lo que enseña Internet!

La historia de como conocí ese cuento viene de antiguo, y es un ejemplo muy curioso de transmisión de documentos escritos graciosos previa a Internet. Fue hace 17 años cuando un compañero mío de tercero de BUP me pasó una fotocopia imprimida con una impresora de agujas, que tenía esa extraña historia autoalusiva. Junto con ella, me dio unos códigos en Basic (el de los números de línea, que ya está más que superado) para generar fractales y una historia acerca de un hombre que, usando un truco matemático en que tomas una figura, la cortas en trozos y la reordenas, resulta que tiene más volumen que antes. El hombre de la historia usaba el truco con figuras mucho más complejas para ir generando oro de la nada y hacerse rico.

Estos folios que circulaban de amigo en amigo son la versión primitiva de esos chistes o esas presentaciones que los amigos te mandan para que eches un buen rato. Internet no ha hecho más que potenciarla.

Parece mentira... parece que todo está en la Red. Creo que, incluso, la famosa tabla periódica "auténtica" donde se descubrían las formas reales de los átomos, y circulaba en fotocopias, está colgada por ahí.


NOTA: La tabla periódica "auténtica" de la que hablo es La tabla peryódica, ahora en color.

15 marzo 2007

y Toledo

Dos bellísimas ciudades que he tenido el gusto de visitar. Y Navacerrada, y San Ildefonso... Sólo lamento no haber llevado una cámara de fotos lo bastante buena.

14 marzo 2007

Segovia...

...
















Respondiendo a tu comentario, Lillu. ¿No comerías aquí?:
















Este es Cándido, efectivamente, uno de los restaurantes más famosos de Segovia. Y yo me quedé con las ganas de ir...

11 marzo 2007

Hasta el martes...

Si no respondo estos días, se trata de que hago un viaje breve a Madrid y Segovia. El martes regreso, de cualquier manera, con más cosas relacionadas con la música y también con algo nuevo sobre vida extraterrestre.

Hasta pronto.

01 marzo 2007

Me he enamorado...

de la voz de esta mujer:



Se trata de Mary Fahl, antigua vocalista de October Project. Tiene una voz y una forma de cantar emocionantes.

Ahora es rubia; cuando cantaba con October Project tenía el pelo liso y negro. Pero la voz la conserva en plena forma.

Disfrutad de la canción.

26 febrero 2007

(Cuentacuentos) El silencio de la noche fue su aliado

El silencio de la noche fue su aliado, porque nadie habló ni se asombró cuando Julio, escondido, con un recio listón en la mano, acechaba a los dos elementos que golpeaban sin piedad a la pobre muchacha loca que vivía en su calle. Se había encontrado con la escena cuando volvía a casa, después de su jornada de trabajo interminable, y estuvo un buen rato, con un nudo en la garganta, antes de decidirse a actuar. Sabía que iría a la cárcel por ayudar a la muchacha, pero le daba tanta pena ver cómo maltrataban a un ser tan inocente, y oír sus lamentos de niña, que la piedad fue más fuerte que el miedo a la ley.

Eran dos individuos, de vestimenta racista; posiblemente muy peligrosos. Así que sólo contaba con la velocidad y la sorpresa. Apretó con furia el listón que siempre llevaba a esas horas, por lo que pudiera pasar, y atacó. Tuvo muchísima suerte. Al primero le asestó un golpe en la cabeza por detrás que lo dejó fuera de combate, y cuando el segundo recibió un par de golpes, desconcertado, huyó. Nunca encontraban resistencia a sus fechorías, porque todo el mundo, en situaciones parecidas, optaba por no meterse en problemas.

Levantó a la pobre muchacha lo más rápido que pudo y se la llevó de allí, rodeándola con el brazo. No dejaba de sollozar, así que, cuando se deshizo del listón y estuvieron ocultos cerca de casa de Julio, intentó confortarla enjugándole las lágrimas. Lo hizo con la manga, porque la joven estaba llena de mugre, y olía muy mal. Debía tener unos veinte años, como mucho, pero su mentalidad era la de una niña de diez. Ni siquiera podía hablar, sólo gritar o gruñir. Le habían roto un labio, y por su forma de moverse, estaba molida a golpes. La dejó acurrucada en un portal próximo y le bajó una manta y algo de comer. No reaccionó como otras veces, en que devoraba sonriente la comida, sino que se limitó a temblar acurrucada bajo la manta.


Cuando Julio se acostó aquella noche, se temió que a la mañana siguiente se la encontraran muerta, y que su condena fuese en vano.


* * * * * *
Durante unos días, tuvo la vana esperanza de que no hubieran podido relacionarle con lo sucedido aquella noche. Pero cuando vio a cuatro policías dirigirse hacia él en el trabajo, supo que se equivocaba. Se lo llevaron esposado ante la consternación de sus compañeros, algunos de los cuales sabían por qué se lo llevaban.

Y Julio casi se emociona cuando, a las puertas del juzgado, se encontró a cientos de sus vecinos. Con pancartas y a gritos, pedían su libertad. Y durante todo el juicio, se les oyó gritar, sin parar ni un momento. Quizá aquella presión ayudara, el caso es que sólo le condenaron a un mes de cárcel, por mucho que protestaron los dos individuos que le habían acusado. Los argumentos de la fiscalía, que ellos tenían derecho a dar palizas a quien quisieran, sobre todo teniendo en cuenta que su ideología se lo exigía, en aquella ocasión tuvieron muy poco peso. Sólo le condenaron por abuso de la fuerza. Mientras sus vecinos le apoyaban en el exterior, Julio, muy abatido, no hacía más que pensar en que aquella gente no merecía ni este gobierno ni estas leyes.


* * * * * *

El miedo que le embargó cuando salió de la cárcel se esfumó al poco de pisar las calles. Los dos pandilleros no estaban allí para darle una paliza. Luego supo que sus vecinos le habían hecho la vida imposible a todos los miembros de la banda, negándose a servirles en los bares, o en los comercios, y por muchas multas que les puso la policía a los vecinos díscolos, a pesar de las palizas sin castigo que propinaron, no pudieron soportarlo y se fueron. Y también fue otra sorpresa ver que la chica loca, se había instalado en el mismo portal donde Julio la dejara, y que ya no estaba escuálida. Le apenó un poco ver que sólo después de la paliza se habían apiadado de ella. Antes, únicamente Julio y una anciana de dos calles más abajo, habían cuidado de ella.

Desde entonces, Julio le tomó un cariño especial a la chica loca. Siempre que su escaso sueldo se lo permitía, le llevaba de comer, y la miraba compasivo devorar con ansia todo lo que el le traía, sin mirarle, como si fuera un gato o un perro callejero. Aunque, en su estado, apenas tenía memoria, se ilusionó pensando en que era capaz de reconocerle. El caso es que siempre le sonreía con inocencia y, muchas veces, se abrazaba a él, sin que Julio tuviera valor de rechazar el gesto, a pesar de la suciedad y el mal olor.


* * * * * *

El ataque había sido tan inesperado como mortífero. Un grupo de Cazadores, al mando de un Klaffe, fue capaz de romper las defensas de la ciudad y habían realizado una matanza en el barrio de Julio. El batallón de infantería ligera que las autoridades enviaron para proteger el barrio dio buena cuenta de casi todos los monstruos menores que formaban la partida de caza, pero sus intentos de derrotar al Klaffe fueron desbaratados repetidamente; así que los sobrevivientes se limitaban a esconderse donde podían y, los más valerosos, a reunir supervivientes y ponerlos a salvo. Hasta que las tropas robóticas no tuvieran tiempo de llegar, no había otra cosa que hacer sino blindar el resto de barrios e intentar sobrevivir.

Julio estaba muerto de miedo, como la noche que atacó a los pandilleros, pero, nuevamente, la compasión había sido más fuerte que él. Recorría, a escondidas, los sitios donde la muchacha loca solía estar, armado con una escopeta inútil contra el monstruoso Klaffe. Al principio, esperaba verla viva. Pronto, se concentró en buscar sus restos.

Y, en esto, vio a una persona que se escondía y vigilaba tras una esquina. Se acercó lo más rápido que pudo y comprobó que era una mujer, que cuando lo vio, le ordenó en silencio que se escondiera, mientras seguía mirando entre unos edificios derruidos. La desconocida corrió hacia otra posición segura y lo hizo acercarse mientras se aseguraba de que nadie les veía. Cuando estuvo a su lado, lo primero que le sorprendió fue la adoración de sus ojos cuando le miró. Le costó un rato darse cuenta de que era la chica loca, sólo que muy limpia y sin aquel gesto infantil que siempre mostraba. Se agacharon tras un además de ella, y Julio la oyó hablar por primera vez:

- Me alegro mucho de que estés bien.

Julio quiso decirle algo, pero ella le hizo callar y le susurró.

- El Klaffe está muy cerca -. Y tras una pausa, concluyó -: Hay muchas cosas que no sabes de mí, y tengo muy poco tiempo para contártelas.

Ella empezó a guiarle entre las casas, unas más dañadas que otras, y en las pausas, le fue relatando.

- Nací con un don. Es difícil de explicar, pero el caso es que soy inmune a los ataques mentales de los Klaffes.

Julio, entre carrera y carrera, no sabía si creerse lo que estaba oyendo entre susurros y jadeos.

- Aprendí a potenciar esa capacidad, y puedo entrar en la mente de un Klaffe y destruirla.

La muchacha arrancó a correr y, Julio se quedó paralizado en su escondite. Era obvio que no le estaba guiando a un lugar seguro, sino que estaban persiguiendo al monstruo. Le empezaron a temblar las piernas, y cuando la chica insistió en que se le acercara, no acertó a otra cosa que a mirarla aterrorizado. En esto, notó que una presencia sondeaba la zona, y el miedo se adueñó de él hasta el punto de que la escopeta se le cayó de las manos. A varios metros, su compañera le ordenó silencio cruzando un dedo por sus labios y se mantuvo al acecho.

Un ser de gran tamaño hacía crujir los cascotes en su dirección. Avanzó durante unos segundos eternos, que terminaron cuando la chica salió de su escondite y avanzó con la vista clavada en algo. Temblando, fue capaz de mirar, y se encontró a un engendro de pesadilla que miraba fijamente a la que siempre había considerado como una pordiosera. Y, para su estupor, retrocedía ante su mirada. Aún viéndola de espaldas, Julio se dio cuenta de que su compañera estaba haciendo un esfuerzo terrible, mientras el Klaffe intentaba arrancar a correr hacia ella, sin éxito.

Aquel duelo duró unos minutos que pasaron con una lentitud terrible. Llegó un momento en que el Klaffe empezó a aullar, cuando sus fuerzas le fallaron, presa del pánico, en un tono lastimero. Y al cabo de un rato, se desplomó, sin más.

Julio siguió sin moverse cierto tiempo. Ni siquiera cuando su compañera se dio la vuelta, mostrándose agotada, y le buscó con la mirada, se atrevió a moverse. Sólo después de un intervalo, al tenerla muy cerca, acertó a levantarse. Ella le sonreía con afecto, y con los ojos cansados. Arreglada y limpia era muy guapa; parecía otra persona, y Julio, ahora, sabía que lo era. Tras suspirar, le dijo:

- Tu casa sigue en pie. Volvamos.

Tras decirlo, se agarró a su brazo y él la guió de vuelta. Su acompañante tenía muchas ganas de hablar y, dado que caminaban a su ritmo, lentamente, tuvieron tiempo de decirse muchas cosas. Aún teniendo aquel don, podría ser víctima de los klaffes, porque eran capaces de sentir su presencia desde mayor distancia que ella. Así, antes de atacar alguna población, sólo tendrían que esperar a que se durmiera y enviar a cualquier monstruo a matarla. Por eso, el Ejército, tras someter a las personas como ella a un entrenamiento muy duro, antes de enviarlas a su destino, les hacían una operación, tras la cual, su mente se quedaba en suspenso. Por fuera, daban la imagen de ser enfermos mentales: sin memoria, capacidad de razonar ni habla; pero es que sus pensamientos y su personalidad quedaban ocultos y dormidos. Sólo despertaban cuando un Klaffe estaba lo bastante cerca; y sólo lo hacían hasta unas horas después de que el monstruo hubiera huido o dejado de existir. Julio se estremeció cuando le dijo:

- Cuando estoy en la calle, a veces pienso débilmente en lo mal que estoy, pero no puedo hacer nada por evitarlo. Cuando despierto, siento tanto asco de lo sucia que estoy, que lo primero que hago es lavarme -. Se apretó contra Julio antes de seguir -. Lo peor es que recuerdo todo lo malo que me han hecho... y todo lo bueno.

No hacía más que frotarse los ojos, como si tuviera mucho sueño. Dos calles antes de llegar a su casa, la voz se le embargó de emoción, y los ojos se le arrasaron:

- Ahora sólo te tengo a ti. La viejecita que cuidaba de mí...

Pasaban junto a un bloque derruido, que identificó como una edificación antigua donde sólo vivían personas mayores. Ninguno de ellos se aventuraría a salir en esas condiciones, así que, probablemente, ni uno habría sobrevivido. Julio recordaba a aquella anciana, pero no sabía su nombre.

Llegaron al portal de Julio y, sonriendo con timidez, la mujer le dijo:

- Quiero pedirte un favor más. Hace mucho tiempo que no duermo si no es en la calle. ¿Podría quedarme en tu casa esta noche?

Julio intentó responder. A él no le importaba, pero le ponía nervioso qué podría pensar la policía, o alguno de sus amigos. Ella, de cualquier forma no le dejó.

- Ya sé. No puedo quedarme más tiempo, conozco las leyes. Es sólo por esta noche.

Ni hubiera sido capaz de negarse, ni quería hacerlo. Odió una vez más las malditas leyes, que ni le dejaban acoger a una vagabunda ni eran capaces de buscarle cobijo. Subieron por las escaleras desiertas, entraron en su casa y, viendo que se caía de sueño, un efecto normal tras combatir a un klaffe, según le confesó, le preparó su cama de soltero, mientras ella daba paseos para vencer el sopor.

Al fin, cuando todo estuvo listo, su acompañante se sentó en la cama, inclinó la cabeza, y se pasó una mano por el rostro. Alzó la vista una última vez, y le miró con la misma adoración del principio, que a un hombre que se había quedado solo le hacía trizas el alma. E incorporándose, le dijo:

- No sé cómo te llamas. Me llamo Lourdes.

Julio respondió, y ella continuó.

- Ya lo supondrás, pero cuando despierte volveré a ser la pordiosera -. Bajó la cabeza y sonrió con tristeza -. Significas mucho para mí, pero ojalá sea la última vez que hablemos.

Y, sin más, se le abrazó largo tiempo. Le dio las gracias varias veces y le pidió que cuidase de ella. Y le dijo, divertida:

- Hoy estoy muy limpia. Ya no es tan desagradable que te abrace, ¿verdad?

Julio repuso muy serio.

- Nunca lo es.

Al final, se separaron y Julio, fuera del dormitorio, con la puerta entornada, le preguntó si la cerraba. Lourdes asintió en silencio.

Y con un chasquido, la puerta se cerró.



Juan Cuquejo Mira.

25 febrero 2007

Cuando en Eurovisión pasó algo extraño

Aprovecho esta entrada para comprobar si "embeber" vídeos de YouTube ralentiza mucho la carga de la bitácora, y para recordar esta canción: Nocturne de Secret Garden.



Fue realmente raro que una canción de esta clase ganase el festival de 1995. La pena fue que en segundo lugar quedó España, con una canción de una chica que nació en mi mismo pueblo, Anabel Conde, que lo hizo muy bien. Tuvo muy mala suerte, porque para superar a una pieza como esta no había más remedio que recurrir a Nightnoise, o a Clannad, o sea, a lo mejor de la época. O quizá, Carlos Núñez o Hevia hubiesen tenido algo que hacer... Pero la música de estilo eurovisivo estaba condenada en esa convocatoria a quedar detrás de algo tan bello y tan diferente.

Me dejo aparte polémicas, parece que no muy fundadas porque no prosperaron, sobre plagios de canciones populares y cosas de esas...

22 febrero 2007

Más reflexiones al debate sobre los extraterrestres

A través de esta noticia, redactada por Michel Artime, he tenido acceso a un artículo bastante relacionado con todo lo que hemos estado debatiendo por aquí. El vínculo directo es Arxiv, y el autor es Rasmus Bjoerk, del Instituto Niels Bohr, Dinamarca.

No he podido leer el artículo con detenimiento, pero estoy convencido de que no es falso. El autor modela el tiempo que una civilización alienígena podría tardar en explorar un área de la galaxia con una serie de sondas y subsondas (8 sondas con 8 subsondas cada una). Le salen tiempos enormes, de decenas de millones de años para realizar una exploración concreta. En conclusión, afirma, la Paradoja de Fermi queda resuelta porque afirma que los extraterrestres no han tenido tiempo de encontrarnos.

Las conclusiones dependerán mucho del modelo que haya usado. Es bastante razonable, aunque sería interesante considerar otras posibilidades, como la densidad de civilizaciones técnicas estimada. Esto es, ¿cambiarían mucho los resultados si en vez de una civilización, como modela Rasmus Bjoerk, estuvieran varias explorando al tiempo?

Fin de una etapa

Acabo de terminar el último de una serie de trabajos que me han tenido muy ocupado desde finales de septiembre del 2006. Aunque mi tarea en este proyecto o Programa, que es su nombre oficial, no ha terminado, las cosas van a ser muy diferentes, mucho más relajadas.

A medias siento alegría porque ahora tendré algo más de tiempo libre, y pena, porque se cierra una etapa que ha sido muy interesante, me ha hecho viajar un tanto y conocer muchas cosas.

Sólo queda esperar a ver cómo se desarrolla todo.