Esta es una guía de pronunciación del esperanto, lo más resumida posible, para aquel que desee saber cómo suenan los textos en esa lengua. Es muy fácil. Dedicada a El Violinista y el resto de visitantes de su bitácora. Ellos saben por qué :-).
PRONUNCIACIÓN
En esperanto existen las siguientes 28 letras, que tienen versiones en mayúsculas y en minúsculas:
a, b, c, ĉ, d, e, f, g, ĝ, h, ĥ, i, j, ĵ, k, l, m, n, o, p, r, s, ŝ, t, u, ŭ, v, z
De ellas, cinco son vocales, dos son “semivocales” (j y ŭ) y el resto son consonantes. De las consonantes, hay cinco que llevan un acento circunflejo encima, que representan fonemas distintos a los indicados por las mismas letras sin el circunflejo. En esperanto, se denomina a estas letras “ĉapelitaj konsonoj” (consonantes con sombrero).
En esperanto, todas las letras se pronuncian siempre del mismo modo, y en ningún caso, hay letras mudas.
Las cinco vocales puras, a, e, i, o, u, suenan igual que en castellano. La j suena como nuestra “y”, mientras que la ŭ es una “u” más breve que la española normal (aunque sería como la “u” breve de causa).
Las siguientes letras tienen el mismo sonido que en castellano: b, d, f, k, l, m, n, p, s, t.
De las restantes, las cinco siguientes representan sonidos que no nos resultan extraños a la mayoría de los hispanohablantes, pero que escribimos con otras letras:
c: suena como ts.
ĉ: suena igual que la “ch”.
g: la letra “g” tiene siempre el mismo sonido que en gato o en gotera.
Ĥ: es nuestra jota.
r: siempre suena como en cara, aunque esté al comienzo de una palabra.
Finalmente, estas seis últimas, representan sonidos inexistentes en castellano:
Ĵ: incumplo el orden alfabético porque para pronunciar la ĝ es bueno saber pronunciar la ĵ. La letra ĵ suena como la “ll” tal y como la pronuncian los argentinos, o bien como la “s” en la palabra inglesa “usual”
ĝ: suena como una “d” seguida de una ĵ.
h: siempre se aspira suavemente, como en el inglés “house”.
ŝ: es como la “ch”, pero sin la “t” inicial, esto es, suena como sh en la palabra inglesa shell
v: es una “v” tirando a “f”. Suena de forma muy similar a la “w” alemana. Se pronuncia poniendo los labios como para pronunciar una f, pero se emite un zumbido.
z: es, aproximadamente, una “s” sonora, similar al sonido de la “z” del inglés “zero”.
ACENTOS Y SILABIZACIÓN
Todas las palabras del esperanto, salvo los monosílabos, son llanas, esto es, se acentúan en la penúltima sílaba. La única excepción es cuando se omiten la final “a” del artículo o del adjetivo o la “o” del sustantivo, en cuyo caso, la palabra resultante es aguda. Cuando se omiten estas terminaciones se sustituyen con un apóstrofo, con lo que no hay confusión posible (por ejemplo, arbaro es llana y arbar’ es aguda).
Las sílabas en cada palabra se determinan por reglas casi idénticas a las del castellano, con las siguientes particularidades:
1) Los hispanohablantes tendemos a pronunciar la “ll”, la “ch” o la “rr” con sonidos propios. En esperanto, son letras separadas, y deben pronunciarse por separado. Por ejemplo, mallonga suena “mal-lon-ga”.
2) Dos vocales juntas nunca forman diptongo; realo suena como “re-a-lo”. Los únicos diptongos del esperanto se forman con las “semivocales” j y ŭ (de ahí que las hayamos denominado así). Estas dos letras formarán diptongos con las vocales que tengan delante o detrás. Si están entre vocales crearán nuevas sílabas, una de las cuales será el diptongo. Así, antaŭa suena “an-ta-ŭa”, y lernejo tiene tres sílabas: “ler-ne-jo”.