03 septiembre 2009

¿Subida de impuestos en plena crisis?

Como ya tengo unos años, y mis padres eran pequeños empresarios cuando la gran crisis anterior, la de principios de los años 90, sabía que esto estaba cantado, pero... ya lo han anunciado. El gobierno, en plena crisis, esa que se considera la peor crisis desde el fin de la II Guerra Mundial, tiene la ocurrencia de subir los impuestos. Algo así como querer apagar un fuego echando gasolina.

En realidad, desde que entraron hace cinco años, no han parado de hacerlo. Teóricamente, los han bajado, y es cierto que en el IRPF se han hecho algunos cambios que han reducido lo que pagaba la gente. Pero, en el fondo, lo que han hecho es subirlos, y me voy a explicar.

La mayor subida la han sufrido las cuotas de la Seguridad Social. Ya he comentado por aquí que cuando se decidieron a subir el Salario Mínimo Interprofesional, lo que en realidad estaban haciendo era subir las cuotas a la Seguridad Social, ya que el resto de categorías subieron en la misma proporción. Y con la gracia de que se creaba el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) que es la cantidad que el Estado pagaría por determinadas prestaciones. Antes, esas prestaciones se referían al SMI. Como podéis adivinar el SMI es unos 100 euros mensuales superior al IPREM. Y debido a lo elevado de los costes de personal de cualquier empresa moderna, esta subida supone muchos millones de ingresos para el Estado. Ello explica que la Seguridad Social, con lo que está cayendo, aún tenga "superavit".

Voy a usar números reales. De entre los gastos totales de mi empresa, el 70% son salarios y Seguridad Social, y el 21% son cuotas a la Seguridad Social. Este es un porcentaje anormalmente bajo, que debería ser del 30%, ya que somos autónomos que no hemos cubierto contingencias profesionales ni paro. Cualquier aumento de las cotizaciones sociales es de gran influencia, ya que supone el 19,5% de los ingresos brutos del año pasado. Teniendo en cuenta que el beneficio (por desgracia, puntual, pero...) ha supuesto el 12% de los ingresos brutos... (sí, el Estado se lleva más dinero gracias a la empresa de lo que ésta genera; es habitual). Sabiendo esto, es obvio que si el Estado sube un 1% las cuotas a la Seguridad Social y baja un 1% la cuota del Impuesto de Sociedades, en realidad, está ganando más dinero. En realidad, está subiendo los impuestos. Pero es que, además, en el Impuesto de Sociedades, bajaron el tipo pero eliminaron casi todas las deducciones que había a la cuota líquida, lo que, haciendo cuentas, para muchas empresas (las más innovadoras, para acabarlo de arreglar), lo que han hecho es subirles el impuesto. Da igual que bajes un poco el tipo, ya no se pueden deducir los gastos en investigación. La empresa que investigaba se encuentra que le suben los impuestos, y los grandes bancos, que hacen menos I+D, se encuentran con una rebaja fiscal considerable, porque ganan mucho (y ahora, más) y si tienes muchos beneficios y no investigas, menos tipo del I.S. significa que pagas muchos millones menos.

Como veis, todo al revés de lo que debería. O de lo que prometían. Aún mejor. La subida de la Seguridad Social le es más difícil de afrontar a la pequeña empresa que a la grande, y la bajada del tipo impositivo beneficia más a quien más gana y a quien es más grande. Pero... ¿qué ventajas tiene para el Estado ingresar vía las cuotas de la S.S.? Que son más fáciles de controlar. Si una empresa tiene X trabajadores, ya sabes que lo que tienes que cobrar es, más o menos, X * 0,40 * (Salario según la declaración del IRPF). Ahora, si quieres controlar que una empresa ha ganado lo que dice... hay que ponerse a mirar cuentas corrientes, proveedores, investigar...

De ahí que le gusten tanto impuestos del estilo del IAE, en que da igual lo que ganes, tienes que pagar X aunque tengas pérdidas. Eso fue lo que hundió la pequeña empresa de mis padres, el dichoso IAE. La cosa iba empeorando lentamente, cuando entró el IAE, en medio de una crisis económica severa, empezaron a no poder renovar contratos, hasta que se quedó mi madre sola en los últimos momentos. Es lo que pasa si, al que pasa por dificultades, lo quieres exprimir más porque el gobierno no va a dejar de gastar (eso es lo que llevan diciendo desde que empezó todo). Si pasó en los 90, ¿por qué no ahora?

Me diréis que no es lo mismo, que sólo va a afectar a los que ganan más de 50.000 euros. Que sólo va a afectar a los intereses que pagan los bancos, las ventas de acciones. Pero haciendo una estimación breve, con esas subidas no tienen ni para empezar. Tienen que subir impuestos de otras maneras. ¿Se creará un impuesto del estilo del IAE pero para paliar los daños que las empresas causan al medio ambiente? Espero equivocarme... Se pagaría por el número de metros del local, por los coches que tenga la empresa, por la electricidad que gaste... Y como el dinero no surge por generación espontánea, ¿de dónde se va a recortar cuando ya se ha recortado todo lo que se podía, inmersos en una crisis como la actual? De los salarios. Ya sea porque la empresa no pueda hacer frente a los impuestos y quiebre, o porque eche a más gente.

La crisis la pagamos los trabajadores. Como siempre.

1 comentario:

Rafael del Barco Carreras dijo...

ZAPATERO, MÁS DEUDA, MÁS IMPUESTOS, MÁS DÉFICIT PRESUPUESTARIO.



Rafael del Barco Carreras



Abstraído por el “Juicio a la Hacienda de Barcelona” me olvido del saqueo a mi triste economía por parte de los gobernantes, pues se proponen arañar en cada uno de mis pocos euros mensuales. Y encima a tragar con las ruedas de molino de la masiva propaganda.



Uno (Estado, individuo o familia) puede endeudarse si genera ingresos suficientes para pagar los intereses, amortizaciones, cubre sus gastos, y le queda un céntimo después. Pero si los intereses de la deuda y sus amortizaciones, incluso su gasto corriente, ha de cubrirse con más deuda hasta que revienten o se cansen de prestar los inversionistas o acreedores, la pirámide se desmorona, se suspende pagos, y vuelta a empezar. El corralito argentino. No son necesarios masters en economía para entenderlo.



Descubierto que con el euro, recurriendo a Europa, dispuesta a imprimir todo el billetaje necesario para el proceso eterno de endeudamiento y déficit, y en la práctica fusionar Estado con el oligopolio bancario avalando a todas las instituciones como si de una sola unidad se tratara, una sola enorme pirámide financiera, se tira de la cuerda a tope y al máximo. ¿Hasta cuando? Porque ni los acreedores ni la paciente y atracada masa de ciudadanos aguantarán eternamente.



Por suerte el mercado financiero internacional ha captado que las instituciones crediticias españolas, ya sean cajas benéficas o bancos usureros, no quebrarán debido a la aplicación “sui generis” española de la Ley o Reglas del Mercado, ¡y gracias a Europa!, y aunque retocando calificaciones, por tanto encareciendo el dinero, siguen el juego.



Hablar de porcentajes sobre PIB, políticas sociales, I+D, “que pagarán los que más tienen”, “la insolidaridad de los ricos”, “que en España se paga menos que en otros países”, "limitada y temporal", sobre el cambio climático, o aborto y pastillas, son simples tomaduras de pelo encubriendo el desmesurado estatismo (duplicado por las autonomías), el juego sucio de una aparente Democracia, o la masiva corrupción que ha degenerado en la total Burbuja Inmobiliaria o Pirámide Financiera. Un camino, con más o menos variantes, transitado por todos los regímenes dictatoriales de DERECHAS O IZQUIERDAS que han sido y la Historia con inmensos sufrimientos ha borrado del mapa.