20 mayo 2010

Sociedad sexista

Nada... El tema de la subida de impuestos, del recorte de los sueldos de los funcionarios... de nuevo en la cola por otra cosa de la que tengo que hablar ya...

De vez en cuando visito la estupenda bitácora del juez de menores Emilio Calatayud y del periodista Carlos Morá. Y he leído algo que no me resisto a compartir. Debo aclarar que la frase que destaco es sólo una de la que Carlos Morá se hace eco, transcribiendo las declaraciones de un tercero. En esta entrada, que habla de un tema tan triste como las agresiones de hijas a sus propias madres, se dice lo siguiente:

"(...) los casos en los que están implicadas niñas suelen ser muy difíciles. “Ellas tienen un comportamiento muy masculinizado, en el peor sentido del término, con sus madres”. (...)".

Las negritas son mías. Y es cierto que en una sociedad sexista como la nuestra, donde no importan en absoluto las personas, sólo el sexo con que han nacido, estoy cansado de oír cosas de tal guisa. Pero esta me ha chirriado tanto que la voy a comentar.

A las feministas les apasiona analizar el lenguaje para buscar agresiones e "invisibilizaciones" de las mujeres en todas partes, y afirmar cosas como que la existencia de un género gramatical no marcado es un ataque a la mujer. Hagamos lo propio con esta frase. Se deduce de esta frase que las mujeres pueden "masculinizarse", o sea, adoptar actitudes y comportamientos propios de los hombres. Se deduce de la mencionada frase que en la esencia de la masculinidad está el pegarles a nuestras madres. (De hecho, cada vez que veo a la mía la inflo de palos como, seguramente, hacemos el 90% de los hombres cotidianamente - sí, la frase anterior, entre paréntesis, es un ejemplo de sarcasmo -). Cuando un niño le pega a su madre, se comporta como un hombre; cuando una mujer le pega a su madre, es que está masculinizada.

Claro... Para el feminismo las mujeres, o mejor, ese concepto abstracto denominado "la mujer", es perfecta. Todo lo que es malo: la violencia, el odio, la pederastia, los maltratos... todo eso son actitudes "masculinas". Cuando una chica es violenta, o mata, resulta que no es una demostración de que hay mujeres malvadas, no, se trata de casos de "contaminación", de "masculinización", de desvirtuación de un colectivo humano, las mujeres, que nunca hacen nada malo, que no son nunca responsables de nada, salvo de las cosas buenas. De lo malo somos responsables, en exclusiva, los hombres y las mujeres contaminadas por la esencia del machismo. Al revés, cuando un hombre es pacífico, solidario y cosas de esas que tanto se valoran hoy, está adoptando actitudes "femeninas". Por un hombre no puede ser pacífico; nuestros genes, o concretamente, el gen "Y", nos convierte, innata e inevitablemente, en asesinos y violadores. A todos, salvo a aquellos a los que las características "femeninas" nos doman un poco. Porque las mujeres ni matan, ni torturan, ni se dejan llevar por el odio; de todo eso, el responsable último es el machismo, del que los hombres (y la mayoría de las mujeres) no somos conscientes. (Me encanta esa concepción que afirma que si el 95% de las encuestadas dice no sufrir discriminación, resulta que es que aún no se han dado cuenta de lo discriminadas que están, porque el dogma político es correcto por encima de la opinión del pueblo).

Ese concepto de la "masculinización" era propio de los idearios racistas científicos de principios del siglo XX. Entonces, la obsesión eran las diferencias raciales y se creía que la inmigración podía "italianizar" o "españolizar" a pueblos de características superiores, o sea, convertir a paises democráticos y ordenados en tierras pobres y degradadas como el arco mediterráneo de principios del siglo XX. De ahí que hubiera que parar la inmigración de razas "inferiores". Nada nuevo bajo el sol, a pesar de lo demócratas y modernos que nos creemos.

Decía una chica con la que hablé hace un tiempo por Internet, de ideas feministas, que cuando en una oficina un hombre alababa a otro diciéndole que era un "machote" se indignaba. No tuve tiempo de responderle que, entonces, ¿qué habría que hacerle a la política que, cuando salió Zapatero elegido, dijo que le gustaba mucho porque era un político con una concepción "muy femenina"? Habrá que indignarse también por alabar a alguien llamándolo de femenino, ¿no? Aunque los tiros parece que van por ahí, que lo "femenino" es bueno y lo "masculino" malo.

Lo dicho, quizá no seamos tan demócratas como nos creemos.

8 comentarios:

Lillu dijo...

Interesante. No me había parado mucho a pensarlo, pero es cierto lo que comentas de que cuando una mujer dice muchos tacos, por ejemplo, se le dice que habla "como un camionero", no como una camionera. Curioso :D Quizás no sean más que rastros del sexismo de años ha, del machismo intrínseco de la sociedad o de la tradición laboral, quién sabe.

Hoy en día me aterra pensar que se están sacando las cosas de quicio de una manera alarmante, en lo relativo al feminismo y a la defensa de las mujeres. Como ya comenté hace unas semanas acerca de las denuncias por maltrato, es increíble que una mujer pueda realizarla sin pruebas pero un hombre no, situando al hombre claramente en inferioridad ante la justicia y rompiendo en pedacitos el derecho de igualdad de la Constitución Española. Es un tema complejo de debate pero creo que hoy por hoy no tiene arreglo, porque los políticos tienen la sensación de que con decisiones pro-hembras se ganan la confianza de las mujeres, su respeto y, sobre todo y lo peor, se ganan sus votos. Yo es que nunca he estado a favor de la teoría de la compensación ni de la discriminación positivoa, por mucho que lo imponga la ley.

saluditos

Andrés dijo...

Hola. Perdona que te escriba por aquí, pero no encontré una forma de contactar contigo por correo.

Quería saber si te interesaría intercambiar enlaces conmigo. Mi blog es Blogodisea - http://www.blogodisea.com

Yo de momento ya te he enlazado y creo que será beneficioso para ambos.

Un saludo y gracias de antemano.

Juan dijo...

Hola

Con mucho retraso... Eso tan cacareado del sexismo en el lenguaje obedece, ideológicamente, a la obsesión marxista -en 1984 se trata el tema magistralmente- con el lenguaje (y lo digo como información, a mí la política como que no me interesa). Se creen que cambiando el habla se cambia la mentalidad de la gente. Eso tiene mucho que debatir y refutar, pero no me extiendo más. El problema está en que es imposible que es español sea un idioma "neutro", a gusto del feminismo. Sin embargo, su problema no es ese, sino que la mayoría de los colectivos sean masculinos. No les molestan los colectivos femeninos, sólo los masculinos. Al hablarle a mi hermana sobre la ocurrencia de cambiar "recién nacido" por "criatura", me decía: "criatura también es sexista". Para el feminismo no; un colectivo femenino es válido, lo malo es que sea masculino... Hablaré de una experiencia que he tenido en el viaje a Almería que hice estos días, relativa a esta mentalidad, en otra entrada.

El problema con el feminismo es que es una de las dos grandes ideologías "intocables" (la otra es el ecologismo). Todo lo que se haga en nombre de la defensa de "la mujer" está justificado, pisotee lo que pisotee (también sé de algún ecologista que ve justificado engañar o aterrorizar a la gente para que se cuide el medio ambiente). Lo que tú dices es el caso más sangrante. Como la mayoría de las agresiones por parte de cónyuges se producen en secreto y son dificiles de demostrar, la solución aberrante es que la sola palabra de una mujer sea condenatoria, sin necesidad de pruebas. La única defensa del hombre acusado es una "probatio diabolica" (probar un negativo). Es tan aberrante como decir que, por ejemplo, en un caso de asesinato en que el cuerpo haya desaparecido -y, por tanto, apenas hay pruebas-, se determine que la mera declaración de la parte acusadora sirva para condenar, y que la única defensa sea demostrar que el reo no ha asesinado al desaparecido (lo que es imposible). Es aún más aberrante que si yo inflo de palos a una mujer desconocida, ésta tenga que demostrar que he sido yo, pero que si le pego una torta a mi mujer, basta con una llamada para que me metan en un calabozo y me condenen, porque es imposible demostrar que yo no le he pegado. Y que no se tenga en cuenta que una mujer rencorosa y sin escrúpulos, en un proceso de divorcio, claro que usará la denuncia falsa si le beneficia. Pero no, esta última frase que he escrito se considera una agresión a "la mujer". Todo lo que sale del dogma ideológico es un ataque a "la mujer". Del mismo modo, que el que expone una duda científica razonable acerca del calentamiento global es un "negacionista", al mismo nivel que los "creacionistas".

Un saludo.

Juan.

Juan dijo...

Hola Andrés

Tu blog me suena horrores... ¿Tenía antes otro nombre? Cuando tenga un rato te pongo un enlace en el lateral.

No encontrabas mi correo porque yo no lo tengo puesto ;)

Un saludo.

Juan.

Juan dijo...

Hola de nuevo, Lillu

Se me olvidaba... Cuando se nos intenta demostrar el sexismo en el lenguaje se nos ponen ejemplos como: un zorro es un hombre listo, una zorra es una mujer que vende su cuerpo, pero se olvidan de cosas como la que comentas de los camioneros ;)

Otro saludo.

Juan

Anónimo dijo...

Juan, soy Alicia, desde anónimo.

Discutí este tema hace bastante tiempo con un buen amigo.

Si te das un paseo por algunos foros, es el eterno debate.

Te dejo la dirección de una mujer que fue en contra de esta "discriminación positiva" durante la época de auge del feminismo.

Se supone que el término más acertado sería hembrismo, lo malo es que debido a la justificación en nombre del derecho equipolente de la mujer con respecto al hombre, se han cometido muchas injusticias (las mencionadas) sustituyendolo por "feminismo", y este término ha terminado contaminado, cuando de inicio era la reivindicación única de los derechos de la mujer.

Ya se sabe que cuando algo se exagera, se suele ir de las manos.


Esta mujer tuvo muy buena acogida en los sesenta entre el género masculino, pero al estar en un contexto menos "liberalizado" que el actual, todo lo escrito está mucho más exagerado.


A mí, personalmente, me resultó muy dura. Leí por curiosidad treinta páginas, creyendo que había algo de ironía en su manera de expresarse.


Pero después, buscando más datos sobre ella, realmente pensaba así.

Te la dejo colgada, para que cuando te apetezca, le eches un breve vistazo.

(En cuanto a los ecologistas, afirmaba un amigo biólogo que es muy injusto el excesivo uso que se hace de la palabra "eco" con un fin poco práctico.
Algo más me gustaría aportar de esto, pero no me parece el sitio indicado)


http://connect.docuter.com/documents/1315923806499bc720ce6af1234945824.pdf

Anónimo dijo...

Uf, además, me acabo de acordar que una chica que trabajaba en el juzgado de lo penal (no me acuerdo sactamente en que ayuntamiento) comentaba que llegaban un equivalente entre casos de hombres maltratados y mujeres maltratadas por igual, pero que los medios solo hacen eco de estas últimas.

También añadía que en lo malo de todo esto es que hay una moral muy "laxa", distendida con respecto a ser correcto y justo.

Se abusa constantemente de la ley del maltrato para venganza personal, y cuando hay casos reales, la veracidad de estos tiene que pasar por un proceso de comprobación, más pruebas para ello.

Mejor no sigo que me lío...

Juan dijo...

Hola Alicia

¿Quieres creer que llevaba unos días diciendome: y esta Alicia quién es? Hace poco caí en la cuenta de quién eres... He reconocido tu buen estilo a la hora de escribir, aunque un poco tarde. Gracias por la visita :D.

Le estuve echando un vistazo al PDF. Curiosamente, es una idea que viene a reforzar la concecpción de que el amor caballeroso, el que habla de que a una chica hay que alabarla, darle todo lo que desee, desvivirse por ella... es una forma que tienen las mujeres de dominar y alejar a los hombres. Es muy gracioso ver una película romántica, de las muchas que hay, analizarla desde la óptica de la seducción, y ver cómo intoxican brutalmente a los hombres, diciéndoles, exactamente, lo que NO hay que hacer para conquistar a una mujer.

El daño que le hacen las películas románticas a muchos chicos, que se piensan que una chica se enamora con regalos, arrastrándose y persiguiéndola, y que hay que hacer una declaración de amor llena de poesía... Cuando lo intentan con chicas reales, el rechazo es automático.

Efectivamente, el gran problema que tiene nuestra sociedad es que si a mí se me ocurriera hacer un estudio científico que insinuara que los negros, por ejemplo, son inferiores en algo, iría a la cárcel por apología del fascismo. Pero si yo hago un estudio en el que demuestro que las mujeres son superiores en algo, oye, pues he dicho una verdad como un castillo. Y digo yo, pero, si he hecho lo mismo, discriminar por razón de nacimiento. ¿Por qué una discriminación es delictiva y la otra verdad científica?

Del mismo modo, si a mí se me ocurriera decir que, como los inmigrantes están en situación muy difícil en España y no tienen más remedio que robar, si un "español" denuncia a un inmigrante de un delito sin pruebas, inmediatamente, va la policía y al calabozo. En cambio, si es el inmigrante el que denuncia, aún presentando pruebas, la cosa es inútil, el "español" le está esperando en la puerta de la comisaría para pegarle. Si un gobierno sacara una ley así, el pueblo se le echaría encima indignado (y con razón). Pero como es para proteger a "la mujer", todo está justificado. Incluso, negar la presunción de inocencia y reintroducir el derecho de autor, donde no se juzga el delito, sino quién lo comete.

Ya sabes que, dentro de una relación afectiva, una mujer que pegue a su pareja tiene menos pena que un hombre que haga lo propio. Esto es la igualdad.

Pero bueno, como decía en otra entrada, la igualdad es que las mujeres tienen que estar al 50% como mínimo en todos los órganos directivos y, además, tener órganos directivos propios donde sólo se admiten mujeres.

Tema aparte son los medios de comunicación.

Por cierto, el ecologismo es la otra ideología a la que se le permite estar por encima de los derechos constitucionales. Pero es cierto, que merecería otra entrada. Cuando tenga un rato...

Un saludo :)

Juan.