18 noviembre 2007

Realidad y ficción

De las cosas que escribo cuando tengo tiempo, una situación que alguna vez he repetido es poner un personaje que no es lo que parece. Esto es, no es el tipo de persona que todo el mundo se espera, sabe hacer algo que, a primera vista, parece improbable. Anoche, en la vida real, me pasó algo parecido.

Conocí a dos chicas a través de amigos comunes. Muy simpáticas las dos. Una de ellas era bajita y delgadita, con una bonita voz... No me equivoqué. Fue en la casa de un amigo, después de haber visto la segunda parte del partido de fútbol de la selección. Empiezan a decir que esta chica sabe cantar. Tras hacerse de rogar un buen rato, se anima a hacerlo, y...

Tiene una voz impresionante. De tono grave y muchísima potencia. Me sorprendió bastante... Una cosa era oírla hablar normalmente, ahora, oírla cantar... Parecía otra persona.

Buena anécdota para un domingo por la tarde.

4 comentarios:

Juan Miguel dijo...

Amigo Juan, me alegra ver que sigues con tu web. Yo estoy muy liado manteniendo la mía de astronomía pero cuando tengo tiempo me dejo caer por aquí.

Respecto a este artículo, tienes toda la razón. Hay muchas veces por no decir la mayoría, que no podemos apreciar el talento de cualquier persona después de una primera impresión. Me ha gustado tu anécdota, suena a que lo pasaste muy bien.

Un fuerte abrazo amigo.

Juan dijo...

Hola

Me alegro de leerte por aquí. Estás haciendo un gran trabajo con tu web y comprendo lo absorbentes que son. A mí me cuesta mantener la bitácora :-).

Con respecto a la entrada, exacto. Esa era la idea que quería transmitir.

Esa noche me la pasé de escándalo, pero, como de costumbre, no me comí una rosca, y eso que ahora sé ligar :-D.

Otra vez será. Un saludo y otro abrazo.


Juan.

Viuda de Tantamount dijo...

Juan...

Sabiendo "ya" que es ligar, no sé como dejas pasar noches en blanco¡

Machotes¡

Juan dijo...

Hola

Pues fácil. El ligar, o la seducción, no es una ciencia exacta, es un arte. Depende de lo inspirado que estés, de cómo sea el ambiente...

Comparado con lo mal que lo hacía antes, he mejorado mucho :-D.

Todos los buenos seductores tenemos noches malas (ja, ja, ja, ja, ja).

Un saludo.


Juan.