02 diciembre 2007

Sexualidad indefinida en la empresa

Una cosa que aprendes cuando eres socio de una sociedad mercantil, o bien, cuando eres el que revisa el correo de una sociedad recién creada, es que los datos de la misma pasan a manos de directorios o boletines oficiales que otras compañías revisan. Estas compañías guardan los datos de la sociedad mercantil y aprovechan para enviarles ofertas acerca de productos o servicios que ofrecen. Otro tanto sucede cuando, por ejemplo, registras una marca, tras lo que te llueven ofertas de bufetes especializados en el seguimiento de la solicitud.

En general, estas ofertas no me molestan. Al contrario, a veces las encuentro interesantes, y alguna compra ha salido de ellas. Pero, en ciertas ocasiones, hay errores que causan risa. De entre todas las empresas que nos envían publicidad por correo ordinario, noté que una siempre nos mandaba el mismo catálogo por duplicado. Durante algún tiempo no me di cuenta de la razón, hasta que, hará una semana, se me ocurrió comparar ambos envíos.

Resulta que ambos van dirigidos a mi empresa, Sinciforma, S.L.L., a mi atención. Pero con una sutil diferencia que se resume en una letrita. En uno soy el Sr Juan y en el otro soy la Sra Juan. Al parecer, mi nombre es lo bastante ambiguo como para que no sepan si soy varón o mujer, y ante la duda, me dirigen dos cartas. O quizá sea la corrección política llevada al extremo, y una carta vaya destinada a mi parte masculina y la otra a mi parte femenina. En todo caso, resulta que mi identidad queda indefinida.

Aunque como todo eso se hace con ordenador, lo que pasa realmente es que alguien se daría cuenta del error y creó un nuevo registro con Sr Juan, pero el que tiene Sra Juan se olvidaron de borrarlo... Es menos cómico que lo anterior, pero, por desgracia, vivimos en un mundo frío y serio.

22 noviembre 2007

(Cuentacuentos) El camino era tan estrecho que se hacía difícil caminar erguido sin caer (y III)

Sin cambiar de postura, mirando a su torturador sin inmutarse, tomó aire, hizo acopio de valor y empezó a desvanecerse. La tranquilizó mucho ver, por un instante, la mueca de desprecio de su oponente ante aquel intento vano de fuga.

Todo sucedió en un instante. Clara sabía, mientras se desplazaba por la realidad paralela, que su perseguidor habría evaluado donde iba a detenerse en el primer salto; por algo era un experto, y contaba con ello. En el punto exacto en que se detuvo para cambiar de dirección, la rodeó una red que iba tomando forma angustiosamente rápido. Por un instante, se maravilló de la perfección de aquel hechizo y, pensó, con nostalgia, que no seguiría estudiando y que no podría llegar a ese grado de maestría. Había calculado que le haría falta menos tiempo volver a ponerse en marcha que a su perseguidor concluir su hechizo. Se cubrió la cara con las manos y volvió a moverse aterrorizada, temiendo haberse equivocado.

La red aguantó unos instantes, pero, sin tiempo para consolidarse, acabó por romperse. Clara sintió un alivio infinito. Cuando su enemigo se diera cuenta de que su red se había roto y se concentrara para evaluar su trayectoria, ella ya estaría en el mundo cotidiano, cerca de la frontera con Bámbernal y, por tanto, sólo tendría una idea vaga de su destino.

Nunca había lanzado un hechizo tan al límite de sus posibilidades. Apareció en una región pedregosa y seca, a mucha velocidad. Cayó al suelo y rodó y, esta vez, sí se hizo mucho daño. Quiso levantarse, pero le dolía todo, y estaba rota, física y emocionalmente. Se quedó tumbada y perdió el conocimiento.


* * * * *

Con gran alivio, encontró la pista que buscaba. Alguien parecía haber aparecido de pronto, haber rodado entre piedras y maleza y haberse dado un buen costalazo. Veía restos de sangre en algunas piedras, y si no hubiera sido por la maleza, la traidora se había matado. Ojalá hubiera sido así, pensó; ya tendría en su bolsillo la recompensa que le habían prometido con el mínimo esfuerzo.

Le costó un poco más seguir el rastro. Por las huellas, parecía andar cojeando, cosa que le alegró bastante. No quería volver a pasar el miedo que sintió cuando aquel demonio casi lo atrapa. En esas condiciones, la alcanzaría muy pronto. Aquello era cosa hecha.

Oyó quejidos débiles y sollozos que parecían venir de una depresión, concretamente de detrás de unos árboles. Se acercó despacio, con sigilo, y vio a una chica que se tocaba una pierna y se quejaba al pasar por algún sitio que se había golpeado. Ya no lloraba, pero parecía haberlo hecho. Jaime se sintió muy feliz; acababa con ella y listos. Estaba tan desprevenida que no se dio cuenta de que corrían hacia ella hasta que fue muy tarde. Le aplicó la punta de su espada a la garganta; antes de liquidarla tenía curiosidad por verle la cara. Y cuando ella le miró, muerta de miedo, la reconoció. Y tardó menos de un segundo en saber que aquella chica no era una traidora. No tuvo que pensar o deducir nada, fue intuición. Ella no sabía quien era él, pero él sí estaba harto de verla. Y no era para menos: era un pedazo de bombón. La veía entrar y salir de su residencia, ir de compras o de fiesta con sus amigas, pasear con su novio... La de "piropos" que le había dedicado al verla pasar. ¿Y los mandos le decían que era una traidora? ¡Ni de broma!

Le dio mucha pena. Le miraba inmóvil, con ojos suplicantes que clavaba en los suyos. Decidió que, por mucho que se le ocurrieran cientos de cosas mejores que hacerle a una tía tan buena, no era asunto suyo cuestionarse las órdenes y, encima, dejar de embolsarse la recompensa. El motivo que había movido a Oscar, el gran mago que siempre vestía de gris oscuro y torturaba a la gente, a querer eliminarla desesperadamente no era asunto suyo. ¿O sí? Había teletransportado al primer recluta que se encontró, porque él quería cerrar las fronteras con Bámbernal para que no escapara. ¿Por qué?

Y de pronto, lo supo. Maldito puerco sinvergüenza. Seguro que quería aprovecharse y ella le había plantado cara. Con dos huevos, o lo que equivalga para las chicas. Otro motivo para perseguir a una estudiante inofensiva no se le ocurría. Aún así, la recompensa era su sueldo de varios años. Dudo unos instantes, pero se decidió. Sonrió con malicia y dijo:

- Oye, bombón. Estoy buscando a una traidora a la república. ¿Has visto pasar a alguien por aquí?

Ella, al principio, le miró con cara rara y al rato, negó con la cabeza. Jaime retiró su arma, miró a su alrededor con cansancio fingido, y continuó:

- Lo más seguro -, y señaló vagamente hacia su derecha -, es que haya ido hacia allá, que es el camino más corto a Bámbernal.

Jaime podía ser pobre, pero ni era estúpido ni estaba dispuesto a cubrirles las espaldas a los viejos verdes. No estaba dispuesto a dejarse comprar, y el tal Oscar podía meterse su recompensa por donde le cupiera. De hecho, si le dejasen, habría probado un sistema para hacérsela tragar que acababa de inventarse. Le daba mucha pena dejarla allí, pero ya se la estaba jugando. Lo único que iba a hacer era irse de allí y buscarse un agujero durante cuatro o cinco horas, para dejarla llegar a Bámbernal. Ya se le ocurriría alguna excusa.

Pensó que bien se merecía un beso y un abrazo de aquel monumento por lo que estaba haciendo por ella, pero no se lo pidió, porque sería aprovecharse. La miró antes de irse y descubrió gratitud y adoración en sus ojos. Y la vio dedicarle una sonrisa divina. Ninguna chica le había mirado así nunca. Se marchó tan contento como si hubiera recibido un beso.

* * * * *

Jaime no lo supo, pero hizo por ella mucho más de lo que creyó en un principio. Oscar no se tragó sus excusas y, furioso, ordenó que lo torturasen. Por más que lo intentó, lo único que consiguió arrancarle fueron gritos de: "¡asaltacunas! ¡hijo de perra!" y otros insultos mucho peores. Jaime gritó hasta quedarse sin voz, y Oscar no llegó a comprender nunca lo de asaltacunas. Al final, analizaron sus recuerdos y como no era posible leer los pensamientos, no encontraron nada en sus palabras en contra suya, salvo haber dejado escapar a la traidora creyendo buscar a otra persona. Así que lo expulsaron del ejército, y tanto tiempo le habían torturado, que no se recuperó del todo, ni física, ni mentalmente.

Terminó convertido en un mendigo, en el barrio universitario, que era un lugar tan malo como cualquier otro para ser pordiosero. Nunca olvidó aquella sonrisa, y ansiaba volver a ver a aquella muchacha. No volvió a dedicarle "piropos" a ninguna, porque los reservaba todos para ella. Pero nunca volvió.

Pasaron los años. Jaime ya era muy anciano. Salvo él, todo fue cambiando, borrando cientos de recuerdos. La república cayó, y Carcoria recuperó la libertad. Pero a Jaime le apenó, a pesar de que la vieja república había arruinado su vida. Porque con ella morían los recuerdos de la época en que la había salvado. Porque supo que ella no iba a volver a un mundo que ya no tenía nada que ver con el de antes.

Por eso, esta vez, se resignó. La nueva república, al menos por el momento, se preocupaba de verdad por su pueblo y ya no quedaban pordioseros. Trabajadores sociales recogían a los indigentes y los llevaban a los albergues. Él siempre se había resistido, preso por el recuerdo de Clara. Pero, en esta ocasión, cuando vinieron a llevárselo con palabras amables, dejó que lo levantaran. Ella no iba a volver.


Juan Cuquejo Mira

20 noviembre 2007

Viaje de negocios a Madrid

Mañana, bien temprano, salgo en avión para Madrid. Va a ser la primera vez que vuele. Se trata de un viaje de negocios con ida y vuelta el mismo día.

Cuando creamos la empresa, si me hubieran dicho que iba a pasarme una cosa así, no me lo habría creído. No pensé que fueramos a llegar tan lejos.

Hasta la vuelta

(Cuentacuentos) El camino era tan estrecho que se hacía difícil caminar erguido sin caer (II)

La despertaron golpeando las rejas de la puerta. Se levantó rápidamente y entraron dos soldados. Uno de ellos era Felipe. La embargó la felicidad cuando le vio y, olvidándose de su situación, dio dos pasos hacia él para abrazarle. La mirada seria de su novio la detuvo, y Clara comprendió que no habría quedado muy bien abrazarse. Le dejaron unos instantes para que se enjuagara el rostro y se peinara, y se la llevaron, en completo silencio.

Recorrieron las calles que unían el barrio de la Universidad con el sector donde se aglutinaban las sedes de los ministerios. Clara miraba a Felipe y, aunque le dolía un poco no poder mostrarle cariño, le hacía gracia verlo tan serio, tan en su papel de soldado de Carcoria. Respetó la solemnidad de aquel traslado y no dijo una palabra. Al menos, al principio, porque se sintió impresionada cuando la llevaron a la sede del Ministerio de Defensa y entraron por una puerta lateral. No se atrevía a hablar en aquel edificio tan importante. El pulso se le aceleró cuando comprendió que iba a entrevistarse con un alto cargo, lo que la alegró y la asustó a la vez. La alegró porque sabía que lo que significaba aquello: que la habían creído. La asustó por la responsabilidad que tenía: debía declarar con toda exactitud para ayudar a la república. Tras un recorrido un tanto confuso, la hicieron entrar en una sala con iluminación suave y tonos oscuros y la sentaron en una mesa, con una puerta pequeña al frente y una pared desnuda a sus espaldas. La dejaron a solas, con la puerta cerrada, tanto tiempo que se sintió cada vez más inquieta.


* * * * *

El recluta temblaba como una hoja. Escondido entre los matojos, apretando con furia la empuñadura de su espada, suplicaba que aquel demonio no se fijara en él. Solía decirse que esos seres de pesadilla tenían especial predilección por los hechiceros, pero seguro que si veían a un pobre soldado aterrorizado, saltarían sobre él para divertirse. ¿Quién le habría mandado alistarse? Parecía un trabajo cómodo, seguro, fácil y bien pagado, y él, cuya familia era muy pobre, apreciaba eso. A los campos de batalla sólo enviaban a tropas experimentadas y a cuerpos de elite, mientras que a los reclutas menos cualificados, los destinaban a la seguridad, la vigilancia de las ciudades... salvo cuando tenían tan mala suerte como él.

Tras unos minutos de terror, tuvo que reconocer que no tenía derecho a protestar por su suerte. No supo si era que el demonio no le había visto, o que no le prestaba atención. El caso es que, olfateando el aire y rugiendo en su lengua, el monstruo terminó por alejarse.

* * * * *

Finalmente, se abrió la puerta y entraron tres personas: Felipe, el otro soldado que la había traído, y un hombre de aspecto sombrío. Vestía ropas muy elegantes, de todos grises oscuros, y mostraba las insignias que lo identificaban como un hechicero de alto nivel. Miró a Felipe, que no le devolvió el gesto y al hechicero. Era moreno, pero canoso, y su mirada era gélida. Dejó unos papeles sobre la mesa, que Clara no pudo ver, y sin prestarle atención, cogió uno de ellos y lo leyó un rato que a ella le pareció muy largo y la puso aún más nerviosa. De pronto, sin mirarla, con voz átona, le dijo:

- Así que viste a un grupo de magos de alto nivel, protegidos por el ejército de Carcoria, que, de noche, a escondidas, invocaban y liberaban demonios, ¿no es cierto?

Tragando saliva, con toda la firmeza que pudo, repuso:

- Sí.

El hombre sonrió y le puso delante el papel que había estado leyendo. Ella lo cogió, lo leyó y se quedó helada. Era un pasquín, escrito con la caligrafía pomposa y adornada común en Bámbernal. En tono propagandístico, acusaba a Carcoria de haber creado a los demonios para aterrorizar a sus enemigos y someter a su pueblo, e instaba a la rebelión. Seguía sujetando el papel, estupefacta, cuando su interlocutor le dijo:

- ¿Qué te prometieron los espías de Bámbernal a cambio de difundir sus mentiras? ¿Oro, joyas? ¿Cuál fue tu precio para traicionar a la república?

Miró a su interrogador con los ojos muy abiertos, atónita. Empezó a balbucear alguna excusa y, de pronto, todo el nerviosismo que acumulaba estalló. Aquello era un disparate, una locura. Se puso a gritar que era inocente, que había visto aquello de verdad y que lo primero que hizo fue decírselo a las autoridades. Al borde de un ataque de nervios, a punto de llorar de desesperación ante la impasibilidad de los tres hombres, sobre todo de Felipe, se puso en pie, se pegó a la pared y pidió que la sacasen de allí, que era inocente. Vio que Felipe se acercaba para calmarla, y siguió defendiéndose, sabiendo que su contacto le daría fuerzas.

Lo siguiente no se lo esperaba. Felipe la tiró al suelo de un bofetón. Aún se estaba preguntando qué había pasado cuando oyó a su novio gritarle con amargura.

- Yo te quería, te amaba muchísimo... ¿Cómo has podido?... ¿Cómo has podido traicionar a nuestra república?...

Sólo acertó a mirarle, con el corazón hecho pedazos; vio sus ojos arrasados, llenos de furia y de pena, y no supo qué hacer. Felipe la levantó con brusquedad y la soltó sobre su silla, que ya no estaba orientada hacia su interrogador. Clara se quedó cabizbaja, abrazándose a sí misma, demasiado impresionada para moverse o hablar. Salvo por el dolor de su mejilla, no asimilaba nada de lo que estaba sucediendo. El hechicero habló de nuevo:

- El castigo a tu crimen es la muerte.

Alzó con lentitud la mirada, buscando en los ojos fríos de su interlocutor algún signo de que no hablara en serio. Y vio a Felipe suspirar, apretar los puños y salir de allí a toda prisa, tras darle un golpe muy fuerte a la puerta. Clara comprendió que aquella era la última muestra de amor de Felipe, la mayor, la más hermosa. Aún creyéndola culpable, no había soportado perderla para siempre, y a riesgo de que lo encarcelaran, había abandonado su puesto, incapaz de seguir escuchando. Aquello la hundió mucho más que su sentencia. Agachó la cabeza de nuevo, pero sólo se le escapó una lágrima. Mientras, su torturador sonreía.

Estuvieron callados un rato. Al final, el hechicero pidió al otro soldado que los dejaran solas, y volvieron a sumirse en un silencio que pretendía ser tenso, pero que a Clara, desecha y resignada, ya no le inquietaba. No le miraba, aún bloqueada, sintiendo como toda su vida se había desmoronado en un instante. Entonces, su interlocutor, con frialdad, dijo:

- Pobre chiquilla. Sé que eres inocente, pero no puedo dejarte vivir... por el bien de la república. Lo comprendes, ¿no?

Clara, aún dándose consuelo a sí misma, lo miró fijamente a los ojos. Aquel hombre siniestro sostuvo su mirada y dijo:

- En realidad, Bámbernal tiene razón. Los demonios son una creación del ejército de la república, con la colaboración del colegio oficial de hechiceros. Lo que viste no tuvo nada que ver con una conspiración contra Carcoria.

La muchacha estaba aún más confusa que antes. No bajó la mirada; apenas se movía salvo para respirar.

- Comprende que nadie puede saberlo. Si lo hacemos público, el gobierno tendrá que abrir una investigación y podría descubrirse todo. Por eso debes desaparecer. No dudo que intentarías guardar el secreto, pero es demasiado arriesgado; podrías insinuar algo que un espía o un traidor pudiera reconocer. Lo comprendes, ¿verdad?

Aquellas palabras, llenas de ironía, la hicieron entender lo corrupta que se había vuelvo Carcoria. Los demonios mataban a mucha gente; civiles, soldados... La república prometía defender al pueblo de ellos, derrotarlos... En eso, el hombre dijo:

- Tu novio, Felipe, defendió tu inocencia durante horas. Nos costó trabajo, pero al final tuvo que rendirse ante las pruebas falsas que le enseñamos. Fue una suerte para él, porque si hubiera seguido insistiendo en tu inocencia, habríamos tenido que ejecutarlo también. Solemos volver a los seres queridos contra los traidores; así se evitan las venganzas, que son desagradables para la república.

Y cuando evocó el dolor de los ojos de Felipe, se enfureció. Y decidió que tenía que hacer algo. Pero, ¿cómo escapar de allí? Sin haberse movido ni un ápice, se puso a analizar a su oponente. Un hechicero de alto rango, malvado, seguro de su poder, que disfrutaba con aquella tortura... dado a subestimar a sus víctimas. Y se le ocurrió cómo usar eso en su favor. Pero necesitaba tiempo. Con los ojos aún clavados en él, fue sincera al preguntar:

- ¿Por qué?

Entrecerrando los ojos, el hechicero repuso.

- ¿Por qué que?

- ¿Por qué la república crea a un enemigo para luego luchar contra él?

Cuando le vio recostarse con la satisfacción reflejada en su mirada, Clara supo que había acertado.

- Es una historia muy larga. Cuando derrocamos al rey y fundamos la democracia, al principio todo fue bien. Luego, surgió el problema de cómo controlar a un pueblo en el que residía el poder. Mantener un estado de esa forma es casi imposible o, al menos, nos resultó imposible. Comenzamos creando leyes estúpidas, que sancionaban aspectos absurdos y siendo muy benévolos con los maleantes, que nuestra propia política creaba. La idea era que el pueblo viera al gobierno como el único que podía protegerles y, a la vez, conseguir encarcelar a cualquiera que incumpliese cualquier extraño reglamento. Aquello funcionó un tiempo, pero el pueblo se dio cuenta de esa jugada y se rebeló. Así que necesitábamos un enemigo más insidioso y temible que los maleantes, en su mayoría, gente pobre y desesperada... Ya conoces el resto.

Clara apenas le había escuchado. Calculaba a toda velocidad y tuvo que agradecer todas las matemáticas que había aprendido. Era imposible superar a su oponente, ni en rapidez ni en precisión en el uso de la magia. Pero podía intentar algo que pareciera previsible y que no lo fuera. Pensando en Felipe, en sacarlo de algún apuro, había practicado mucho como encadenar trayectos en la realidad paralela a la que iban los magos cuando se teletransportaban. Apenas se estudiaba en clase, pero era una generalización trivial. La única limitación de aquel hechicero formidable sería una propia de cualquier persona: los tiempos de reacción. Desde ver algo hasta poder reaccionar, pasa un tiempo, que los hechiceros conocen. Había estado calculando lo que tardaría en cambiar de trayecto en la realidad paralela en función de la distancia que pretendía recorrer y creía que, por muy poco, podría hacerlo antes de que su oponente pudiera atraparla. Era arriesgado, pero no tenía nada que perder.

(CONTINUARÁ)


Juan Cuquejo Mira


19 noviembre 2007

(Cuentacuentos) El camino era tan estrecho que se hacía difícil caminar erguido sin caer

El camino era tan estrecho que se hacía difícil caminar erguido sin caer. Y más, con aquella penumbra, y aquel viento helado. ¿Por qué habían tenido que elegirle "voluntario" para aquella tarea? La república presume de tener un ejército de cien mil soldados, y le había tocado a él, por el hecho de que fue el primer recluta al que encontraron. La maleza reseca hizo aún más impracticable el sendero, señal de que se acercaba peligrosamente a la frontera con Bámbernal. Por eso, desenvainó y usó la espada para abrirse camino, con cuidado.


* * * * *

Clara, a besos, intentaba impedir que Felipe terminara de arreglarse su uniforme de soldado. Y aunque le costaba trabajo no reírse por la insistencia de su novia, logró hacerlo y, con cierto esfuerzo, se despidió de ella con otro beso. Clara le vio irse por el pasillo de la residencia, suspiró apenada cuando le perdió de vista, y entró y se sentó un rato en la cama. Aquella mañana no le apetecía ir a clase; hubiera preferido quedarse con él. Le tocaban prácticas de magia ofensiva, que era la asignatura que menos le gustaba. Remoloneó un rato, pero fue consciente de que si quería ser hechicera, tenía que aprobar aquél tostón. Así que se arregló y se fue a desayunar.

Mientras comía, sola porque era un poco tarde, se convenció a si misma de que era su obligación ser una de las mejores incluso en aquel uso tan amargo de la magia. Sus padres habían tenido que esforzarse mucho para que la admitiesen en la Universidad Central de Carcoria, y procuraba devolver el favor siendo una de las estudiantes más prometedoras de su promoción. Ansiaba terminar para poner sus conocimientos al servicio de la república. Y, también, pensó ilusionada, para que Felipe estuviera orgulloso de ella.

Las prácticas se realizaban en un descampado a tres kilómetros de la residencia, así que se apresuró. Las calles estaban llenas de propaganda electoral, de carteles con promesas vacías de los políticos. Aunque el barrio universitario era de clase media, tuvo que esquivar a un par de mendigos, que la reconocieron como estudiante. Pertenecía a una familia sin apuros económicos, pero tampoco le sobraba el dinero. Sabía que el sentimiento no era mutuo, de hecho, los pobres de Carcoria sentían un resentimiento profundo hacia los que prosperaban, pero se compadecía de su situación y le costaba tener que negarse a darles unas monedas.

Llegó de las últimas a su clase, pero a tiempo.

* * * * *

El tercer aullido le heló la sangre en las venas. Aferró la espada con fuerza y se agachó, inmóvil, unos instantes. Comprendió que, por muy rabioso que se sintiera, no debía hacer tanto ruido cortando maleza. Hizo memoria y trató de identificar de qué bestia era aquel aullido. Ojalá fuera un lobo, porque si no, se trataría de algo mucho más temible. Pero aquello no sonaba a lobo...
* * * * *
Nunca había echado tanto de menos a Felipe. Las calles de la capital, de madrugada, eran lóbregas y peligrosas, aunque fuese excepcional que se colase algún demonio. Las finanzas de la república, enfrentada a Bámbernal en una guerra que se hacía demasiado larga, no pasaban su mejor momento. Las calles estaban llenas de maleantes. Había pasado toda la tarde buscando un regalo para su novio, luego se había encontrado con varias amigas, y había perdido la noción del tiempo. Se metió, sola, en un acto político y cuando se quiso dar cuenta, se vio en pleno centro de madrugada, sin nadie que la acompañara.

Clara no era cobarde, era una mujer muy decidida, pero estaba tan asustada que sentía que su andar ligero, en el silencio, sonaba con estrépito. Incluso, se vio tentada a usar la magia para volver más rápido, o para camuflarse, pero estaba prohibido lanzar hechizos sin autorización antes de graduarse. Al llegar a una plaza grande, atisbó a dos o tres personas, y el corazón le dio un vuelco. Se sintió incapaz de seguir por ahí, y decidió dar un rodeo por los antiguos jardines reales, que eran inmensos y estaban tan llenos de setos que le sería fácil esconderse de cualquiera. Decían que era un sitio peligroso de noche, pero, en aquellos momentos, a Clara le parecía insegura cualquier ruta.

Se arrepintió muchísimo de aquella decisión. Avanzó, tensa y vigilante por los jardines, y oyó los rumores lejanos de una invocación. Aquello la tranquilizó un poco; podrían ser profesores de la Universidad haciendo algún experimento, así que se acercó, con la esperanza de regresar con ellos. Algo en los cánticos le dio muy mala espina, así que se aproximó a escondidas. Y lo que tuvo la desgracia de observar la dejó estupefacta. Tres magos, rodeados por un grupo de soldados de la república, realizaban una invocación. Y el ser que tomaba forma en el centro del círculo formado por los hechiceros era un demonio. Muy asustada, observó como surtía éxito el hechizo, y se convenció que los hechiceros eran carcorianos, pero no reconoció a ninguno. Les vio conversar con el demonio, como si le estuvieran dando órdenes y, de pronto, éste se puso a olfatear el aire, y, con una rapidez devastadora miró hacia Clara y empezó a aullar. Los magos, con órdenes nerviosas, lanzaron a los soldados y al demonio contra ella, tan deprisa que no tuvo tiempo ni de levantarse.

Por primera vez, sintió que su vida estaba en peligro. El demonio se había adelantado y dudaba que se limitara a inmovilizarla. Casi instintivamente, se concentró. El monstruo estaba a su altura cuando se desvaneció, y su zarpazo sólo hendió el aire.

Teletransportarse era una sensación extraña. Suponía entrar en una realidad paralela, conectada con la nuestra de tal forma que pequeños movimientos en ese espacio equivalían a grandes desplazamientos en el nuestro. En esa realidad, la noción de distancia era diferente, y los magos sentían como si volaran durante unos instantes. Dominar la técnica era complicado, pero Clara no había tenido tiempo de preocuparse por eso. La precisión de los hechiceros graduados llegaba a ser enorme, pero ella aún era una estudiante. Visualizó como destino la verja de entrada a su residencia; sin embargo, apareció a diez metros a derecha, muy cerca y con demasiada velocidad. No pudo mantenerse en pie, trastabilló unos metros y la detuvo el muro que rodeaba su residencia. No fue un golpe lo bastante grande como para herirse, pero se hizo daño y, durante unos momentos, se quedó atontada en el suelo.

Los guardias de la puerta corrieron a ver quién había aparecido de improviso y se había estampado contra la pared. No eran buenos tiempos, así que le apuntaron con la espada antes de quedarse sorpendidos de ver a una muchacha con cara de miedo y a medio incorporar. Clara los miró e intentó contarles lo que había presenciado, la gravedad de lo que había visto, pero se le quebró la voz y, por el golpe y el miedo, se le arrasaron los ojos y no pudo evitar ponerse a llorar. Aquello ablandó a los guardias, que intentaron consolarla primero y la ayudaron a levantarse después. De forma muy confusa, entre sollozos, les contó que había visto invocar demonios en los antiguos jardines reales, que había que decírselo a las autoridades. Uno de ellos la hizo callar con suavidad y le dijo con tristeza.

- Podrás contárselo tú misma. Has usado la magia sin autorización; tendremos que denunciarte.

Clara, tras la sorpresa inicial, empezó a protestar. Les contó que no había tenido más remedio, que la habrían matado si no salía de allí, y que aquello era un mal menor en comparación con lo que hacían aquellos magos, que estarían a sueldo de Bámbernal. No consiguió nada, al menos en un principio. Se la llevaron a un calabozo, pero la tranquilizaron todo el tiempo y, dentro de lo desagradable de su situación, tuvo que sonreírse cuando vio que los soldados trataban de convertir en acogedora la celda y se mostraban muy atentos con ella. Arropada con las mantas más nuevas y limpias que habían encontrado, Clara se durmió ansiando que su castigo, dadas las circunstancias, no fuera demasiado duro.

(CONTINUARÁ)
Juan Cuquejo Mira

18 noviembre 2007

Realidad y ficción

De las cosas que escribo cuando tengo tiempo, una situación que alguna vez he repetido es poner un personaje que no es lo que parece. Esto es, no es el tipo de persona que todo el mundo se espera, sabe hacer algo que, a primera vista, parece improbable. Anoche, en la vida real, me pasó algo parecido.

Conocí a dos chicas a través de amigos comunes. Muy simpáticas las dos. Una de ellas era bajita y delgadita, con una bonita voz... No me equivoqué. Fue en la casa de un amigo, después de haber visto la segunda parte del partido de fútbol de la selección. Empiezan a decir que esta chica sabe cantar. Tras hacerse de rogar un buen rato, se anima a hacerlo, y...

Tiene una voz impresionante. De tono grave y muchísima potencia. Me sorprendió bastante... Una cosa era oírla hablar normalmente, ahora, oírla cantar... Parecía otra persona.

Buena anécdota para un domingo por la tarde.

16 noviembre 2007

Proyecto Euler

Hace cosa de unos días, a través de Microsiervos, conocí la página del Proyecto Euler (en inglés). Se trata de una página web donde se puede registrar cualquier visitante para, esencialmente, resolver problemas matemáticos. En estos momentos, hay 167 propuestos y uno más en camino. Son problemas, en principio, numéricos que pueden abordarse con lápiz y papel o realizando programas de ordenador sencillos.

Como se desprende de este artículo, ya me he registrado, con el apodo de JCuquejo, e, incluso, he resuelto el primer problema, que consiste en sumar todos los números menores de 1000 que sean múltiplos a la vez de 3 y 5. Lo he hecho realizando un programa en C de unas 20 líneas, emplendo
Dev-C++ de Bloodshed Software, que es un compilador libre. También sé resolverlo con lápiz y papel. Sin embargo, la dificultad de los problemas es creciente, así que no será tan fácil seguir avanzando.

Para mí, enfrentarme a este tipo de problemas, supone un desafío que me divierte mucho. Hacerlo en C, va a hacerme recordar lo poco que sabía de este lenguaje y, espero, mejorarlo. Y estar pendiente de cosas relacionadas con la ciencia, me hace no olvidar lo que es mi vocación. Así que espero ir contando más cosas de este proyecto por aquí.

12 noviembre 2007

[Go Tournament] Change in the server, change in the rules and starting

After several problems (flu, a lot of work, a change of server), today, the Go tournament starts. There are two changes:

1) The new official web is: Official web of go tournament.

2) Fourth rule has changed lightly (I use bold text for modified parts):

"In the first part, players will be randomly divided in groups of 4. They will play a 'league'; each player will play against the other three. Each 'match' will consist of 2 or 3 games. In the first game, a player will play with black stones, and in the other, the player will have the white ones. If a player win both games will win the 'match'; if not, an aditional game will be played - colour of stones will be assigned randomly. A player who wins a 'match' in this stage, will earn 1 point. If a player wins both games in a 'match', the player will earn a 'positive' (+1). After all the 'matches' of the first part will finish, the two first players of each group will be classified. In case of draw, it will be classified the player with more 'positives'. If there is still a draw, it will be classified the player who won their 'matches' earning more points in the go games."

Good luck!

[Torneo Go] Cambio de página, cambio en las reglas e inicio.

Después de diferentes problemas (gripe, mucho trabajo, cambio de servidor) declaro iniciado el torneo de Go en DragonGoServer. Hay dos cambios:

1) La página web pasa a ser: Página oficial del torneo de Go. La antigua está inaccesible.

2) La regla 4 queda redactada así (en negrita, los cambios):

"En la primera fase se dividirá aleatoriamente a los participantes en grupos de cuatro. Se disputará una "liga", en la que cada jugador se enfrentará a los tres restantes. Cada encuentro consistirá en 2 o 3 partidas, en las cuales, cada oponente jugará una vez con blancas y otra con negras. Si un jugador gana ambas, ganará el encuentro. Si cada jugador gana una partida, se desempatará con una tercera, asignando el color aleatoriamente. Por cada encuentro ganado, el jugador se anota 1 punto. Si un jugador gana las dos partidas de un encuentro, se anotará un positivo +1, que servirá para desempatar. Pasarán a la siguiente fase aquellos jugadores que hayan quedado en los dos primeros puestos de cada grupo. Si hubiera empates a puntos, ganará aquel que tenga más positivos. Si, aún así, siguiera habiendo empates, ganarían aquellos que hayan vencido por más puntos en sus encuentros. "

¡Suerte!

08 noviembre 2007

Consecuencias en visitas de un cambio de servidor

Desde que empezó el mes, hemos estado bastante atareados con la página web de mi empresa. La historia es curiosa. Todo empezó cuando utilicé el excelente Ranking de Emezeta para evaluar la calidad de la página de mi empresa. Gracias al autor del ranking, supe que mi servidor devolvía la cabecera HTTP 200 cuando se intentaba acceder a una página inexistente bajo nuestro dominio, lo que no creo que le hiciera mucha gracia a Google.

Como eso podía afectar al posicionamiento, me puse en contacto con nuestro proveedor y tras un intento infructuoso de devolver las cabeceras correctas personalizando las páginas de error, nos proponen un cambio de servidor, de uno que ejecutaba php 4 a otro que funciona con PhP 5. Ojo que no ha sido un cambio de dominio sino de servidor.

Las consecuencias han sido variadas. En primer lugar, el código en PhP tenía incompatibilidades con PhP 5, referentes, en su mayoría, al uso de variables globales. El hecho de que la directiva register_globals ahora esté en "off", y sea recomendable que siga así, ha supuesto que variables que se pasaban por GET o por POST ya no estén accesibles directamente. Por ejemplo, pasar una URL así: programa.php?vble=valor, requiere ahora hacer, en las primeras líneas de programa.php, algo del estilo de $vble=$_GET["vble"]. Acceder directamente a $vble supone recuperar una variable vacía.

Me ha llevado una buena serie de ratos cambiar este tipo de cosas y hacer otras dos que hacían falta desde hace tiempo. La primera provenía de cómo estaba hecha la página antes. Anteriormente, sólo podíamos ejecutar archivos PhP dentro de una carpeta llamada cgi-bin, lo que obligaba a hacer una horrible redirección con Javascript desde index.html, que colocabamos en la raíz del servidor a cgi-bin. Esto está solucionado, ya que el nuevo servidor acepta como página por defecto index.php. Supuso un lío bastante grande al obligar a modificar rutas, pero ya está hecho. La segunda ha sido crear un Sitemap, que es sencillo pero tedioso (y no he terminado).

Lo bueno es que el servidor es ahora un poco más rápido y funciona mejor. Lo malo, que las visitas a la página se han reducido, exactamente, a cero. Se debe a que todas las URLs que están indexadas en Google contienen cgi-bin, cosa que ya no es así y que no he podido redirigir automáticamente. Lo más triste ha sido que la subpágina De todo un poco, que es la que usaba como pruebas para el posicionamiento y cuyas estadísticas mido con más cuidado, pasó de 8 visitas diarias antes de optimizar el código a unas 20 diarias... Y ahora está en cero... Hasta que Google no vuelva a pasarse...

29 octubre 2007

(Cuentacuentos) ¿Por qué el mar es azul?

- ¿Por qué el mar es azul? - preguntó Claudia con la vista perdida en el horizonte.

Aquella frase hizo que Juan saliese de su ensoñación. Pensó por un instante que cómo iba a saberlo, si sólo tenía ojos para ella, pero fijó su atención en la costa, en las olas que rompían en la playa de más abajo, al pie del acantilado. Contempló el mar tranquilo y el horizonte lejano, y repuso, distraído:

- Porque refleja el color del cielo.

Claudia se volvió y le miró con una mezcla de extrañeza y decepción, que le hicieron mirarla atentamente mientras respondía.

- Eso no puede ser. Cuando está nublado, el mar se vuelve azul oscuro, pero no gris. Y yo he navegado de día por mares verdes -. Le miró seria un instante -. Lo que quiero saber es por qué si el agua del mar no tiene color, de día se suele ver el mar azul.

Juan no soportaba provocar en Claudia la más mínima decepción, así que hizo memoria hasta que recordó algo que había leído hacía mucho tiempo.

- Bueno... el cielo tiene algo que ver, pero tienes razón. El color del mar se debe a tres causas: a que refleja el azul del cielo cuando es de día, a que el agua absorbe mejor los colores rojo o amarillo que el azul y el violeta y a que, por eso, sólo dispersa el azul y, a veces, a las algas que contiene. Cuando hay poca agua, apenas absorbe los colores, y se ven todos, pero cuando hay muchísima, notamos que sólo queda el azul... También pasa que, de los colores que dispersan...

Y ante aquella sonrisa y los ojos que Claudia solía poner cuando Juan empezaba a hablar con palabras demasiado técnicas, el hombre se calló, satisfecho por haberse expresado mejor.

Estuvieron allí un rato más. Al fin, Juan la acompañó a su casa y regresó a su hogar.

* * * * *

Juan odiaba, cada vez más, las prisas y el ajetreo de los días laborables. Había desayunado sin tiempo, como siempre. Había pronunciado el adiós de compromiso que le dedicaba a su mujer y había salido corriendo para coger el metro. Como todas las mañanas, soportaba las aglomeraciones de la línea circular, paso previo a una jornada agotadora en un trabajo que nunca le había gustado, en el que no creía. No sabía si su visión estaba sesgada a causa de lo poco que le gustaba su empleo, pero el ambiente en su oficina era cualquier cosa menos agradable. Y por eso, siempre que podía, empezaba a recordar a Claudia, la belleza de su rostro, la luz de su sonrisa, y los relatos de sus travesías por medio mundo. Cuánto la envidiaba. A Juan siempre le había apasionado el mar, pero poco tiempo para contemplarlo le dejaban su ritmo frenético de trabajo y la distancia. Y Claudia era marinera.

Había aparecido en su vida, insulsa y vacía, de improviso y, desde entonces, siempre la llevaba en su corazón. Ella era lo único que daba algo de sentido a su existencia. Juan era un hombre que ya no creía en nada. No soportaba su trabajo y no aguantaba a su mujer, de la que no se podía divorciar porque no ganaban lo suficiente para rehacer sus vidas por separado; ninguno de los dos, por si solos, podían hacer frente a la hipoteca.

Siempre que volvía a casa por la noche, sin fuerzas para nada, se angustiaba porque su vida carecía de sentido. Y eran los recuerdos de los viajes de Claudia, por mares inmensos donde era sencillo ser libre, lo único capaz de disipar esa angustia.

* * * * *

Era sábado por la tarde cuando llamaron al timbre de su casa. Temiendo que se tratara de su mujer, guardó con rapidez la libreta en la que estaba escribiendo. Y se quedó estupefacto cuando abrió la puerta y vio el rostro de Claudia, que le dio dos besos y entró en su casa. Torpemente, asustado por fuera, pero feliz en lo más hondo de su alma, le dijo:

- ¿Qué haces aquí? Si mi mujer viene y nos ve...

Se volvió con infinita gracia, sonriendo con picardía, y respondió:

- Si sólo somos amigos. ¿Tan celosa es?

Claudia se dejó mirar unos instantes, y Juan pensó en que era una mujer tan guapa que cualquier otra que contara con el amor de su marido, se sentiría intranquila al saber que su esposo se veía con ella. En el caso de la mujer de Juan, donde ese amor, en realidad, nunca había existido, verle con Claudia daría inicio a una discusión muy amarga. Juan se había casado tarde con una mujer a la que nunca quiso, sólo para no sentirse tan solo. Tuvo la sensación de que ella deseaba que respondiera con gracia a su pregunta, pero no se atrevió. Nadie ansiaba más que él dejar de lado aquella vida que le hacía desgraciado, pero no era posible. Nunca sería como Claudia; jamás podría pasar semanas en el mar y conocer tierras y océanos distantes. Nunca sabría lo que era tener el amor de alguien.

Salió de su nueva ensoñación y empezó a atender a su visitante. Había venido para hablar un rato con él, y contarle que partía al día siguiente, y que iba a estar fuera un par de meses. Un viaje al sur, a las regiones meridionales de Chile. Cómo envidió, durante toda la conversación, el entusiasmo de la chica ante ese trayecto, las imágenes maravillosas que contemplaría, el cambio en la rutina...

* * * * *

Fue algo tan absurdo... Algo con tan poco sentido, tan poco habitual un jueves por la mañana en Madrid... Juan yacía boca arriba, con la mitad de su cuerpo destrozado. Le rodeaban decenas de curiosos. Nunca supo bien lo que había sucedido. Cruzaba distraído un paso de cebra cuando vio fugazmente un coche que le embistió a toda velocidad. Oía algo acerca de unos delincuentes a los que perseguía la policía. Y también protestas acerca de la lentitud de las ambulancias.

Y, entonces, vio el rostro de Claudia, que lloraba arrodillada a su lado. Con mucho esfuerzo, levantó un brazo para tocarle la mejilla, en un intento torpe de enjugarle las lágrimas. Pero el que lloraba era él. Susurró con dificultad.

- No puedo morirme todavía... Desaparecerás conmigo...

Aún no había terminado la novela, aquella historia, manuscrita en sus libretas, que escondía de su mujer en su casa, temeroso de que se la destruyera para hacerle daño. Esa novela con la que había creado a Claudia, la marinera que representaba sus ansias de libertad y que encarnaba a la mujer que nunca había podido conocer y amar. La hacía vivir desesperadamente en sus líneas manuscritas, soñaba despierto con ella, con que veían el mar juntos, o con que le hacía visitas cuando su mujer no estaba. Pero si nadie leía su novela, Claudia no viviría en la imaginación de nadie. Desaparecería con su último suspiro.

Juan fue consciente de que nadie conocería nunca los viajes de Claudia. Nadie sabría de su valor durante las tormentas, ni el ingenio de su capitán a la hora de esquivar a los piratas. Ningún lector estaría con ella en lo alto del palo mayor, oteando el horizonte. Nadie más respondería a su pregunta de por qué el mar es azul. Aún así, Juan intentaba consolarla.

Recuperó la lucidez con su último aliento. Estaba tendido en una calle de Madrid, acariciando el aire con una mano levantada, frente a la mirada piadosa de los curiosos. La dejó caer mientras se oía la sirena lejana de una ambulancia, que llegaba demasiado tarde.


Juan Cuquejo Mira

28 octubre 2007

Desarrolladoras de videojuegos de España

Por pura casualidad, leyendo artículos acerca del venerable ZX Spectrum, he ido navegando de vínculo en vínculo y he terminado en páginas que no sabía ni que existieran y que me han parecido tan interesantes y relacionadas con la actividad de una empresa como la mía, que voy a hablar un poco de ellas.

La primera es la que más me ha gustado, y se trata de un artículo muy largo acerca del nacimiento, desarrollo y estado actual de la industria del videojuego en España. Se trata de Historia del software español de entretenimiento, de Fernando Rodríguez, cuya lectura os recomiendo, y a través de la cual he llegado a buena parte del resto de vínculos.

Según datos de AETIC, la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España, durante el año 2006 el sector de la comercialización de software facturó unos 1.600 millones de euros. Y según datos de ADESE (Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento), durante el 2006, las ventas de videojuegos para PC supusieron 90 millones de euros. Es poco, pero si tenemos en cuenta que en videojuegos para consolas las ventas fueron de 486 millones de euros (que creo no están incluidos en los 1.600 millones de los datos de AETIC), vemos que los videojuegos son un sector dentro de los desarrollos de software que, al menos, en España, es muy relevante.

Hay muchos aspectos curiosos en estos datos. La comparación entre ventas de hardware y de software en los campos de la informática y las consolas da un resultado curioso. En informática resulta que el software factura 1.600 millones frente a 3.498 millones del hardware. En cambio, en videoconsolas, el software supone 486 millones y el hardware 391. Para empresas de desarrollo de software, los videojuegos parecen mejor mercado, ya que en la informática ordinaria predomina la venta de equipos. Hay una conclusión no muy optimista; en comparación con el PIB español, estos números no son demasiado grandes, teniendo en cuenta que, hoy en día, se usan ordenadores para casi todo.

El caso es que hay varias noticias de El Mundo (que no sé cómo se posiciona... cuando hago una búsqueda en Google, si me salen referencias a noticias de un periódico, casi siempre es El Mundo...). En esta noticia, se habla de que sólo 27 empresas españolas desarrollan videojuegos, lo que es muy poco. Sólo el 1% de las ventas van a parar a desarrolladoras españolas, con lo que el mercado está en manos de compañías extranjeras, a pesar de tanta gente preparada como tenemos aquí. Supongo que todo esto tiene las mismas causas que hacen que España sea el hazmerreir en investigación y desarrollo tecnológico. Mercado hay; somos el cuarto país de la Unión Europea en volumen de ventas de videojuegos, pero de los últimos a la hora de producirlos.

Después de una época "gloriosa", que llegó a su fin cuando los ordenadores pasaron de 8 bits a 16 bits, el sector se estancó. La mayoría de empresas con solera (Opera Soft, Dinamic Multimedia) fueron cayendo. Hoy nos quedan muy pocas, de las que voy a citar a tres de las más grandes:

  • Pyro Studios: desarrolladores de Comandos, uno de los mejores juegos que han salido de mentes españolas, y que fue un éxito de ventas mundial.
  • Virtual Toys: dedicada a la programación de videojuegos para consolas. Tiene tres centros de trabajo (Madrid, Barcelona y Valencia). Encuentro en esta web la explicación al escaso número de videojuegos que se producen aquí. En la sección de empleo se comenta que necesitan: "Programadores con experiencia en consolas de última generación, y/o conocimientos de física, matemáticas e inteligencia artificial". Como en física y matemáticas España da risa, ahí tenemos el por qué.
  • FX Interactive: empresa especializada en la edición de videojuegos de calidad. Tiene una buena implantación internacional, al estar representada en España e Italia.

En los años 80, era posible hacer un juego capaz de competir a nivel internacional reuniéndose un grupo de amigos que fueran forofos de los Spectrum o los Amstrad CPC. En esa época, España estuvo a la altura y surgieron excelentes profesionales. Cuando las cosas cambiaron, e hicieron falta equipos de decenas de profesionales, altas inversiones y empresas grandes para sacar al mercado un juego, nos vinimos abajo, porque nunca se nos ha dado bien cuidar el talento de los que viven por aquí - varios de los buenos desarrolladores de la "época dorada" han acabado en el extranjero -.

Me dejo muchas cosas en el tintero, juegos de código abierto, la página de Stratos, la importancia que la Administración le está dando a los videojuegos, en el seno de la generación de los contenidos digitales (el Foro Internacional de Contenidos Digitales, que dedica una ponencia a los mismos, el hecho de que dentro del Plan Avanza, dentro de la línea de contenidos digitales se haga referencia expresa a los Videojuegos "online"), pero eso, para la próxima.

27 octubre 2007

Curioso error de Hacienda

Recibo el jueves, día 25 de octubre, una carta certificada de Hacienda referida a mi empresa; cosa que, quieras que no, siempre impresiona un poco. Leo los dos folios varias veces y me cuesta un rato comprender lo que está sucediendo.

La carta me comunica que la Agencia Tributaria va a proceder a dar de baja de oficio a mi empresa del Registro de Operadores Intracomunitarios, debido a que en los últimos 12 meses, no hemos realizado ninguna actividad intracomunitaria. Asimismo, me dan 10 días para que recurra la decisión. El Registro de Operadores Intracomunitarios es aquel en el cual se inscriben las empresas que van a realizar operaciones sujetas al IVA con clientes o proveedores situados en países de la Unión Europea, y hace que sean válidas facturas emitidas por empresas europeas.

Lo gracioso del caso es que revisando los modelos 036 (las declaraciones censales), que es donde tienes que darte de alta en el mencionado registro, nunca lo hemos solicitado. De hecho, nos encantaría vender en el extranjero, y estamos buscando la forma de hacerlo, pero aún no hemos hecho nada en ese sentido. Evidentemente, la actuación de Hacienda es correcta al darnos de baja en este registro.

Supongo que el error se produce porque siempre hemos presentado los modelos 036 en impreso relleno a mano, y se habrá producido un error de transcripción. Me han explicado en mi administración que son cosas que pasan, pero carecen de importancia. Como reflexión se me ocurre pensar que el Estado hace bien en informatizar progresivamente la comunicación electrónica entre empresas y Administración (lo conocido como B2G, "Business to Government"). Se gana tiempo y se evitan errores como este.

25 octubre 2007

Reflexiones sobre nuestra sociedad

Me da pena, después de la entrada tan optimista de la última vez, tener que hablar de esto, pero son unos asuntos que me han hecho pensar bastante.

Supongo que todo el mundo habrá oído hablar de la agresión que una niña ecuatoriana sufrió en el metro de Barcelona. Todo lo que rodea este caso me ha hecho plantearme muchas cosas... El agresor fue detenido y puesto en libertad casi de inmediato, mientras que la chica, asustada, pasó semanas sin salir de su casa. Ni la fiscalía se personó cuando declaró el atacante. Habría sido un caso más de agresión impune si no se hubieran dado varios hechos afortunados. El primero que a alguien se le ocurriera difundir las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad, para que todo el mundo pudiera ver, en su crudeza, la forma en que fue vejada y golpeada. Gracias a ello, intercedió una Ministra de Ecuador y, por tanto, el sistema judicial se ha visto obligado a rectificar. Este fue el segundo hecho afortunado. Me han dicho que no sé quien se indignó porque la ministra ecuatoriana intercedió, como si estuviera dando a entender que los españoles no somos capaces de resolver estos problemas. Personalmente, me alegro mucho de que intercediera... es más, me encantaría que todos los ministros de los países que tienen emigrantes en España protestaran cuando pasaran estas cosas.

Son muchas cosas. El agresor ha sido entrevistado hasta la saciedad, mostrando arrogancia en todo momento; su víctima no se ha atrevido a mostrar su cara. Que muestre arrogancia no es de extrañar: si yo le diera una paliza a alguien y el juez me dejara libre al poco rato, también estaría muy crecido, me creería que puedo hacer lo que me plazca, que a mí no hay quien me pare. Nuestros dirigentes no dejan de preguntarse por qué hay tanta violencia, y yo me pregunto, ¿por qué no? ¿por qué tendría que reprimirse alguien a quien le guste darle de tortas a la gente porque sí? Si lo van a poner en la calle de inmediato. Tanto hablar de que la violencia se erradica con educación y no se dan cuenta de que la sensación de impunidad es terriblemente educativa. Otra cosa que me ha hecho gracia es que alguien se sorprenda de que el agresor se fue de copas. Lo dejaron libre, y la gente que es libre puede irse de copas si le apetece; es algo muy normal y nada sorprendente.

También se ha hablado de que había un chico en el vagón que no se movió. Y eso se relaciona con la otra noticia triste: el muchacho de 23 años que ha muerto porque se le ocurrió defender a una chica a la que pegaban. Evidentemente, el agresor fue detenido y puesto en libertad de inmediato (faltaría más). Cada vez más, el pueblo es más consciente de que plantarle cara a este tipo de personas es demasiado arriesgado, porque están muy apoyados por el sistema. Si le pegas, te denuncia por agresión (se de un hombre juzgado porque, para impedir una violación, golpeó al violador), si te pega, sabes que no va a perder nada. Si esto no es un refuerzo para que esta gente sea cada día más violenta, que alguien me explique qué es. Si no hay nadie capaz de pararles los pies a los que todo lo resuelven a golpes, las calles se irán enrareciendo cada día más, hasta que estén en manos de ellos.

Y lo peor de todo, ¿qué es de los débiles cuando no hay cámaras delante ni interceden ministros por ellos? ¿cuántas agresiones iguales quedan impunes porque nuestro sistema no se preocupa de atajarlas? ¿de qué sirven tantos juzgados, tantos políticos, tantos sacrificios para mantener el sistema?

¿Cómo creer en un sistema así?

23 octubre 2007

(Cuentacuentos) Frase número 100

Hace tiempo que no escribo nada para el cuentacuentos, pero quiero unirme a las felicitaciones que se merecen los que idearon esta iniciativa hace casi dos años. El día 16 de este mes se publicó la centésima frase a partir de la cual tienes que escribir tu relato. Es cierto que, en esta ocasión, como homenaje, no ha habido frase, pero se puede rescatar cualquiera de las 99 precedentes.

Me alegro mucho de ver como esta iniciativa sigue viva, y espero que lleguemos a la frase 500, como mínimo. Y más...

12 octubre 2007

Día de la Hispanidad

Hoy es la fiesta nacional de mi país, el Día de la Hispanidad. Así que os deseo felicidades y que lo paséis bien a todos los que seais españoles. De todos modos, en otros países de habla española, sé que este día también es festivo, por diversas razones. Y en el mismo Brasil, hoy se celebra el día de los niños, que es lo más parecido a nuestra noche de Reyes Magos, que allí no se celebra.

Como últimamente se han oído y visto tantas chorradas acerca de fotos que se queman boca abajo, cuadros de reyes de hace siglos colgados al revés, peleas en las calles por cuestiones políticas (no soy más claro porque no pienso debatir sobre esto más que a nivel general), había pensado hace unas semanas en escribir alguna reflexión, poner alguna banderita en la bitácora... Y hace pocos días, va un presidente de un partido y nos pide que hagamos eso. Y me pone en un aprieto. Si escribo la entrada que iba a escribir, alguno podría pensar que lo hago porque este hombre lo ha dicho, y no me gustaría que me encasillaran en movimiento político alguno.

No es que este político en cuestión me caiga mal y los otros bien. Me cae igual de bien o mal que casi todos. Pero es que eso de hacer creer que le hago caso a alguno de ellos no me gustaría. Una cosa es que acepte y respete la Constitución, por moderna, justa y garante de las libertades, y otra muy diferente es que le siga el juego al Estado y que me movilice cuando alguien lo exija para arañarle votos al otro.

Así que, pasádlo bien.

10 octubre 2007

El Festival de Juegos de Mesa empieza mañana

Pues eso que dice el título. Os recuerdo que mañana comienza el Festival de Juegos de Mesa 2007, que tendrá lugar del 11 al 14 de octubre en Córdoba. La información completa la podéis ver en: Festival de Juegos de Mesa.

Se celebra en el Palacio de la Merced, sede de la Diputación de Córdoba. Para los que no conozcáis la ciudad, queda cerca de la estación de Tren y de Autobús.

Espero veros allí.

29 septiembre 2007

Mis páginas web y la evolución de las tecnologías (y III)

Para terminar, dos cosas.

Primera, la reflexión que daba origen a esta serie de entradas. Las tecnologías de desarrollo web han ido evolucionando a lo largo del tiempo, y eso lo he notado de verdad cuando comparo cosas que he hecho en el pasado con lo que hay ahora. Cuando hice mi primera página, lo normal era eso, el HTML puro, y cada uno diseñánd a su manera la página - el mío era un diseño sobrio y por casualidad, avanzado para su época, pero nada estándar -. En aquellos tiempos, la programación web era cosa de grandes empresas, o de profesionales que quisieran hacer cosas un poco raras. En el fondo, el único diseño de web que hice fue aquel. En los demás, me he limitado a aportar contenidos.

El futuro de las web, pienso, va por ahí. Acabará desapareciendo el aficionado a Internet que diseña y crea de la nada su web. El futuro está en los Sistemas de Gestión de Contenidos (CMS, en sus siglas inglesas); o sea, va a primar el contenido antes que el diseño, que se reduce a un asunto para técnicos y programadores. El ejemplo extremo es:
http://www.mecanicacuantica.es/. La hice un menos de una hora, eligiendo una plantilla prediseñada en un editor web. No tengo ni idea de cómo funcionan los menús laterales, ni me hace falta. El "fenómeno blog" es un buen ejemplo, ya que Blogger o Wordpress no son sino CMS. El diseño web va a terminar restringido a personas que quieran hacer cosas que no sean habituales: juegos online, aplicaciones específicas de tratamiento de datos, intranets. Para montar una página web, no hará falta saber ni un comando de HTML. El inconveniente va a ser la estandarización. Cada vez más me encuentro que todas las páginas están hechas de la misma manera. Funcional y simple de navegar, pero siempre ceñida a diseños que estamos hartos de ver. Hace unos años no era así.

Segunda, las estadísticas de todas las páginas hasta el 27 de septiembre. Muy curioso que mientras más modernas, más visitas reciben.




Página Días de vida (al 27/09/2007) Visitas únicasPáginas mostradas Medidor Visit. Unicos / día
Mi primera página personal (14 /04/1999) 3.089 3.021 (Este número es impreciso, son las visitas al índice general) 25.708 (estimadas) Tracker TheCounter / Sistema de estadísticas de Geocities0,98
Web de mi empresa (26/03/2004)1.27918.22558.708Urchin (facilitado por el proveedor)14,24
Mi nueva página personal (15/01/2005)986 7.89624.588Urchin (facilitado por el proveedor)8,01
Página del proyecto Siveace (20/12/2005)6463.92612.649Urchin (facilitado por el proveedor)6,08
Mi espacio de MSN. (4/02/2006)600 -1.614 Estadísticas de MSN Spaces -
Esta bitácora (14/06/2007)4703.6614.782Contador de Arsys (Pg. Mostradas) y Blogalaxia (Visitas únicas)7,79
Labnovapyme (6/09/2007)2268103 Google Analytics 3,09
mecanicacuantica.es 333Sistema de estadísticas de 1and11,00

26 septiembre 2007

Mis páginas web y la evolución de las tecnologías (II)

Sigo donde lo dejé la otra vez.

Página del proyecto Siveace (Enero de 2006)

Calcando el diseño que mi hermano hizo para la nueva página personal, creé lo que podría llamarse mi primera web sobre un "producto", o mi primera página monotemática. Esta dejo que la visitéis y opinéis. Hay muchas secciones que están incompletas, pero como el tiempo es un lujo tan valioso en estos días...

Mi espacio de MSN. (Febrero de 2006)

Mi primer acercamiento a las bitácoras y, por tanto, según los entendidos, a la web 2.0, fue un experimento literario en los espacios de MSN. Los espacios no son bitácoras puras, en el sentido de que incluyen una serie de funciones específicas diferentes: blog, album de fotos, datos de perfil y un montón de detallitos y "chorraditas" (en el buen sentido de la palabra). La mantuve durante un tiempo, hasta que el experimento literario fue perdiendo fuerza y, ahora mismo, la tengo parada. Nunca se posicionó bien, y recibe, apenas, una visita diaria.

Esta bitácora (Junio de 2006)

Ahora mismo, es la página que más actualizo. El empleo que le doy a esta bitácora es el que, creo, va a ser normal dentro de unos años en la mayoría de las empresas. Una bitácora para la comunicación con los clientes, para que la genta sepa que tu empresa existe y una web corporativa donde tengan cabida las iniciativas que requieran aplicaciones web. Un ejemplo es el torneo de Go, que anuncio en estas páginas pero que tiene su web de referencia en un sitio programado en PhP.

Labnovapyme (Septiembre de 2007)

El penúltimo sitio en llegar. Es una bitácora estrictamente profesional, pensada para prestar servicios informativos a las empresas a las que realizo mis consultorías informáticas. Gracias a ella he descubierto lo sumamente bien que funciona Google Analytics.

Mecanicacuantica.es (Septiembre de 2007)

Sitio creado, también, por motivos profesionales. Creado ayer. Se trata de probar una oferta que estoy recomendando a mis empresas consultadas; ya veré con que la lleno, aunque preveo usar cosas como Joomla y WordPress. Me encantaría darle un aire científico... me haría bastante ilusión.

Para el próximo día, terminaré con un resumen de las visitas que han ido teniendo a lo largo de su vida.

22 septiembre 2007

Mis páginas web y la evolución de las tecnologías (I)

Esta a ser una entrada nostálgica. Empecé a navegar por Internet en diciembre de 1996. Desde entonces he participado activamente en multitud de sitios, y he mantenido - y mantengo - muchos sitios web. Voy a recopilarlos en esta entrada, porque como los fui haciendo en fechas diferentes, ilustran como han ido cambiando las cosas.

Al final, al ser una entrada muy larga, la voy a partir en varios trozos.


Mi primera página personal (Abril de 1999)

Aún está accesible. La abrí en un antiguo servidor de páginas gratis,
www.xoom.com, que ahora es una página dedicada a las transferencias de dinero por Internet. Los dominios que daban las web aún existen, bajo http://members.xoom.com/, pero ya no alojan webs gratis. Después, este servicio se convirtió en http://members.nbci.com, que también existe y es la web oficial de la cadena NBC. Finalmente, en el año 2000 o el 2001 (ya no me acuerdo), la web adquirió su dominio definitivo, el de www.geocities.com. Geocities, aunque adquirido por Yahoo, sigue ofreciendo el servicio gratuito de alojamiento de páginas. Tanto Xoom como Nbci eran mejores que Geocities, pero duraron mucho menos tiempo; yo hice los cambios porque ambos proveedores dejaron de alojar páginas gratis.

Si accedéis, veréis que esta página está hecha completamente en HTML, y ocupa 1,8 Mb de los 15 Mb que tiene asignados. De hecho, en una de las últimas modificaciones serias que le hice (hará cosa de cuatro o cinco años), la remodelé para usar el estándar de HTML 3.3. También estuve, para la parte en esperanto, cambiando la codificación a Unicode, pero creo que no llegué a terminarlo.

Ahora, cuando la veo, me sonrío. Se ha quedado muy desfasada, pero ahí sigue.


Web de mi empresa (Abril de 2004)

En realidad, de esta web no soy el responsable absoluto. Lo que es mío son la gran mayoría de los textos, pero el diseño y la programación son cosa de mi hermano. El aspecto es completamente distinto, mucho más moderno y con muchas más posibilidades que la anterior. Está bajo dominio propio, así que no va a cambiar de ruta durante mucho tiempo. Le falta un buen rediseño y una modernización, pero para eso hará falta algo más de tiempo.


Mi nueva página personal (Enero de 2005)

Como teníamos espacio de sobra en el programa de alojamiento donde albergamos la página corporativa, se nos ocurrió a mi hermano y a mí hacer [una página personal conjunta], con el objetivo de atraer más visitas a nuestra página principal. Como mi antigua página estaba tan desfasada, mi idea era moverla entera al nuevo servidor, pero, al final, pudo más la nostalgia y me limité a actualizar algunas secciones y a copiarlas en el nuevo sitio. La nueva página personal está aquí. Las secciones de fútbol son de mi hermano, y el resto, mías.

La mayor novedad es que sirve de base para el Torneo de Go que estoy perpetrando. Es, nuevamente, una web de diseño moderno, que utiliza principalmente PhP y CSS. De nuevo el diseño es de mi hermano y la mayoría de los contenidos, están copiados de mi primera página personal. Además, es mi primer y único experimento en lo referente a publicidad por medio de la web.